Jóvenes y violencias urbanas. Estrategias de aguante en la virtualidad.

SP.61: Juventudes, Cidades e Imagens

Ponentes

Nombre Pertenencia Institucional
Mariana Beatriz Nemcovsky Ceacu, Facultad de Humanidades y Artes, UNR
Gabriela Bernardi

Jóvenes y violencias urbanas. Estrategias de aguante en la virtualidad.

 

Gabriela Bernardi gabriela_bernardi@hotmail.com

Mariana Nemcovsky marianbnem@gmail.com

 

Programa de Antropología y Educación, Ceacu- Facultad de Humanidades y Artes, Universidad Nacional de Rosario

 

Palabras clave: jóvenes, violencias, tecnologías infocomunicacionales, desigualdad social

Presentación[i]

Este trabajo se desprende de los avances que venimos realizando en el marco del PID SeCyT UNR (2020-2023) “Procesos estructurales, espacio socio-urbano y vida cotidiana. Un análisis de experiencias y memorias en la ciudad de Rosario, Argentina. En ese proyecto, desde una perspectiva relacional dialéctica (Achilli, 2005), nos proponemos abordar las experiencias y memorias escolares, familiares y laborales vividas por conjuntos sociales en contextos de desigualdad social en la ciudad de Rosario. Experiencias y memorias que consideramos en relación con los procesos de configuración del espacio socio-urbano y articuladas en la historicidad de procesos estructurales. En esta presentación nos interesa compartir algunos avances preliminares sistematizados en ejes temáticos, que procuran relacionar aspectos de la vida cotidiana de jóvenes que residen con sus grupos familiares en la zona oeste de la ciudad de Rosario, con ciertas transformaciones del espacio socio-urbano.

Les jóvenes con les que desarrollamos la investigación asisten al turno mañana de una escuela[ii] secundaria pública de modalidad técnico-profesional con orientación en administración y gestión ubicada en el distrito oeste[iii] de la ciudad de Rosario, Argentina. Habitan con sus grupos familiares en los barrios y villas miseria del entorno, en un área amplia de la zona oeste del ejido urbano que trasciende la delimitación distrital hacia el sudoeste; se trata de espacios socio-urbanos no provistos de un “óptimo acceso a los servicios básicos” (Instituto de Gestión de Ciudades, 2010) y, en los que la población de jóvenes y adultos, ha perdido su empleo y/o accede al trabajo en condiciones de precarización e intermitencia.

El establecimiento escolar[iv] en el que llevamos adelante desde 2016 al presente, una línea de investigación en torno a experiencias educativas de jóvenes en contextos de desigualdad social y distintas violencias, se ubica en ese complejo entramado urbano. En el avance de la indagación el espacio socio-urbano vivido se reveló como una dimensión insoslayable al análisis, que impregna todo hacer. Un espacio que conceptualizamos como configurado por una densa trama de relaciones sociales y culturales “que dan lugar a representaciones fraguadas a partir de la experiencia e interacción social y cultural de los agentes a través del espacio- tiempo” (Barriera y Roldán, 2004, en Roldán, 2005, p.19)

En este sentido, nos interesa dejar en claro que no estamos planteando una determinación espacial de los procesos abordados, sino más bien que los procesos de transformación y las condiciones concretas de ese espacio vivido, se tejen en el entramado de procesos y experiencias cotidianas de los conjuntos sociales que lo habitan. Las luchas, negociaciones y disputas por el uso y sentido del espacio, tensionan con las decisiones, acciones, y diseños de las políticas públicas e intereses articulados a procesos estructurales. 

En esta oportunidad, compartimos algunos avances provisionales desarrollados a partir del análisis de la información construida a través de entrevistas grupales, cuestionarios abiertos y relatos escritos por les jóvenes del 4to y 6to año del turno mañana.  La presentación está organizada en tres acápites: un primer apartado en el que se avanza sobre una caracterización  preliminar del espacio socio-urbano habitado, para a continuación, centrarnos en dos ejes temáticos en los que procuramos describir aspectos de la vida cotidiana de les jóvenes en relación con ciertas transformaciones del espacio socio-urbano: Violencias y relegación al ámbito doméstico;  Jóvenes y usos de las tecnologías infocomunicacionales.

El espacio socio-urbano en el que habitan les jóvenes

La zona de la ciudad en que residen les jóvenes con les que desarrollamos esta investigación, según algunos estudios, registra los mayores porcentajes de población con necesidades básicas insatisfechas, los mayores porcentajes de hogares sin recursos corrientes y patrimoniales[v], les trabajadores con los niveles más bajos de instrucción y el porcentaje de población dependiente del trabajador ocupado en el hogar (Bragos et al, 2015). A su vez, la información relevada por el Observatorio de la Deuda Social Argentina (2010- 2018), señala un alza en las tasas de pobreza entre 2017-2018 con características diferenciales sobre los grupos de edad poblacionales. Las franjas etarias afectadas con más intensidad son los/as niños/as, adolescentes (0-18 años) y jóvenes (de 18 a 29 años), para los/as que los porcentajes de vida en la pobreza alcanzan el 28,1% en 2017 y el 33,5% en 2018 (Bonfiglio, Vera y Salvia, 2019).

Les jóvenes y sus familias habitan en barrios fuertemente intervenidos por las políticas “urbanísticas” del estado municipal y provincial, sobre todo desde la década del 90’ en adelante. Ello se inscribe a escala de la ciudad, en una serie de Planes y Programas diseñados desde el Municipio con la articulación de iniciativas locales y agencias internacionales, que se suceden con cierta continuidad desde la recuperación democracia al presente.  Su primera expresión fue el Plan Director (1991) que introduce como novedad el reconocimiento de los asentamientos irregulares en la ciudad de Rosario y las políticas de actuación en los mismos (Galimberti, 2017). En ese momento se generan políticas habitacionales a nivel municipal, en consonancia con la nueva tendencia de los organismos internacionales destinada a financiar programas para mitigar o atenuar los efectos del modelo neoliberal (Rosenstein, 2004)[vi]. No nos detendremos en el detalle de los modos en que cada una de esas políticas[vii] urbanas afectó el espacio social de referencia porque excede el foco de esta ponencia, sólo aludiremos a ciertas formulaciones y efectivizaciones, que tuvieron entre los fundamentos esgrimidos para su despliegue, la emergencia de progresiva de procesos de violencia letal[viii], que se identificaban como relacionados con el narcomenudeo, en distintos barrios de la ciudad de Rosario para inicios de la segunda década de los 2000.

Una de esas políticas que da continuidad a las intervenciones locales sobre las condiciones del espacio urbano se efectiviza entre 2012 y 2019 con el Plan Abre[ix], presentado como “una estrategia integral” a desarrollarse a escala de la provincia de Santa Fe.

De las tres etapas[x] en que se desplegó el Plan Abre, la segunda (2014-2015) y la tercera (2015-2019) se concretaron en  una amplia zona del oeste y sudoeste de la ciudad de Rosario.  Se trata de los barrios: Alvear-Acíndar, Villa Pororó, Villa Banana, Itatí, entre 2014 y 2015 y de los barrios: San Francisquito, Toba (Rouillón), Alvear-Acíndar (Avellaneda al 4200), Avellaneda oeste, Hipotecario, Fonavi y La lagunita, Bella vista entre 2015 y 2019. Justamente los barrios en los que transcurrió la infancia y adolescencia de los jóvenes con los que trabajamos. Más cercano al presente estos estudiantes son testigos de algunos cambios que se están produciendo a partir de las obras del Plan de Transformación de Barrios Populares (2021). Una política que se propone, abrir calles, llevar servicios y crear espacios públicos- acciones estas semejantes a las ya desarrolladas en la zona- en seis[xi] zonas consideradas como “emblemáticas de la ciudad”, entre las cuales se encuentra Villa Banana. Esa intervención postulada como la más ambiciosa, consistiría además, en la extensión de la red de agua potable, cloacas y desagües pluviales, tendido eléctrico, alumbrado público y espacios verdes[xii].

Les jóvenes identifican de modo heterogéneo tanto a las obras diseñadas y ejecutadas por el municipio como sus resultados. Sobre todo, las relacionadas con el Plan Abre (2014-2019) y, en el presente, con el Plan de Urbanización de Barrios Populares (2021). Observamos que de manera recurrente las referencias a cómo está el barrio están cargadas de apreciaciones generales sobre “lo feo”, “roto” y lo poco que ha cambiado el barrio desde que se acuerdan.

Lamentan la pérdida de árboles en las calles que consideran daban belleza al barrio. Se trata de extracciones que la Municipalidad realiza en procura de ampliar la visibilidad e iluminación del espacio público como uno de los modos de “prevenir hechos de inseguridad” y violencia. También algunes dan preferencia a contar con zanjado en lugar de calles asfaltadas y con cordón cuneta. Refieren que hay zonas en que las obras han quedado inconclusas, con lo cual las condiciones han empeorado y que el mantenimiento de la calzada y la iluminación de la vía pública no se realiza de manera regular.

Da (Bº San Francisquito): Más lindo, ahora está hecho mierda (entre risas de varias de las chicas, en especial Ce). Sí, las calles, son re feas. Antes era más lindo, la luz, las zanjas, los árboles…una vez quisieron ir a arreglar las calles y lo dejaron todo por la mitad y quedó todo feo. Y también me acuerdo que fueron a hacer zanjas y en una parte hicieron y en la otra no, dejaron los huecos, todo ahí horrible. y… No volvieron nunca más. Igual que los focos, también quisieron ir a poner focos, pero como lo rompían no fueron más. Hay algunas calles que ya no tienen luz y que yo me acuerde.

Ce (Bº San Francisquito): de mi parte, donde yo vivía, había un par de árboles que después de mucho tiempo, los sacaron, los talaron y quedó todo feo. Y como dice ella, porque somos casi de la misma cuadra (vuelve a reír), se había roto una calle y nunca más la fueron a arreglar, los vecinos llenaron todo de escombro y quedó así...  yo siento que mi barrio estaba mejor antes, que la calle estaba rota y sigue rota con escombros, antes no estaba y eso es algo malo porque antes estaba todo arreglado. Lo único bueno sería el cambio de luces, era muy reducida, antes no se veía nada, tenías el radio de luz del foco y después era todo oscuro hasta el siguiente foco, y ahora está todo iluminado… No sé si es algo bueno, lo único bueno. (R Nº 6, 6to año 17/8/2023)

Si bien la planificación participativa resulta uno de los ejes más difundidos en los diseños de las políticas municipales desde la segunda mitad de los 90, los jóvenes no hacen referencia a decisiones compartidas entre elles y/o con vecines y funcionarios municipales sobre la afectación del barrio; más bien perciben las acciones realizadas de modo diverso, algunos a contramano de sus gustos y expectativas sobre el espacio habitado, otros entienden que las intervenciones concretadas pueden ser soluciones para algunos problemas que identifican en las zonas en que residen. Sin embargo, todes coinciden en cuáles son las obras que faltan. Se trata de las que implican inversiones en infraestructura y corresponden a los servicios de luz, gas, agua, cloacas, servicios que según el RENABAP[xiii] carecen, los barrios en los que habitan. En algunos de ellos, como Bº Alvear, Villa Banana, les jóvenes identifican el inicio de intervenciones para dotar de alguna prestaciones, mientras en el resto enuncian las dificultades cotidianas de no contar con agua potable, o con presión de agua suficiente para poder lavar la ropa o bañarse, o bien con una tensión eléctrica estable para el funcionamiento de los artefactos así como con una adecuada disposición de los residuos domiciliarios.  

 To (Bº Toba): “Acá vos tomas el agua de la canilla y no se siente nada, allá se siente salada. Mucha gente en el barrio tuvieron infecciones urinarias por el agua”.

P: ¿Hace cuánto tiempo empezó a pasar lo del agua?

To: “desde siempre que vivo en el barrio Toba. saben cuándo más se nota, cuando haces una botella de hielo, cuando lo cortas se separa el ácido y queda pegado en la botella”.  (R Nº 5, 17 de agosto 2023)

Di (Bº Bella Vista): Y el agua yo tengo, pero muy poquita, tengo que esperar todo un día para que se llene todo el calefón. Es un tema también para lavar la ropa, pero bueno. Lo único que todavía no se cambia es el tema del agua y el tema de las cloacas que sigue igual. Hay gente que todavía no tiene cloacas y bueno, es un problema que no se soluciona hace muchos años. Eso más que nada, después las calles si, las arreglaron. Las arreglaron cuando tenía 12” (R Nº6, 6to año 17/8/2023)

Pri (Bº Bella Vista) “Para mí siempre fue lo mismo el tema de la luz, del agua… Siempre fue muy poca. Pero no hay tantos cambios”

Da (Bº San Francisquito): El tema de la luz eso sí, muy bajita. En verano no nos tira el aire, el freezer, el lavarropas, o sea si vos querés lavar la ropa tenés que apagar todas las luces, no tenés que tener nada prendido, solo el lavarropas. El freezer es un problema porque se vive descongelando, ponele vos tenés carne y chau se te pudrió la carne. En cambio, el agua no, al menos en mi caso tiene buena corriente, no se corta.

Ce (Bº San Francisquito):   digamos, depende de la estación, depende de cada barrio, pero en el mío y de Da es un calvario porque cada dos por tres, algún día de la semana se corta la luz por el tema del calor. Me acuerdo que hubo tres días que se prendía fuego el generador y explotaban todos los cables… Encima el calor, los mosquitos. Vinieron como tres veces la EPE para arreglar los cables y siempre se quemaban.” (R Nº 6, 6to año 17/8/2023)

Lu (Bº san Francisquito): “en el mío hay un basural en Río de Janeiro, pero no es en mi barrio, en mi barrio pasa el basurero, limpian todo, hay mantenimiento. Pero yo tengo un basural cerca ahí de Río de Janeiro y 27 de febrero, lo limpiaron pusieron todas cosas verdes pero la gente fue y lo llenó de basura de nuevo” (R Nº 5   17 de agosto 2023)

Violencias y relegación al ámbito doméstico: el peligro de andar afuera

Los cambios en las condiciones del espacio vivido que hemos descripto previamente se entrelazan en la construcción de representaciones e imágenes sobre el entorno en el que se habita. Les jóvenes recuerdan con cierta añoranza la tranquilidad que se experimentaba en el barrio cuando eran pequeños: 

A. (B° San Francisquito): Antes vivía en la calle, era más costumbre salir decir bueno, me voy a jugar con M., en la esquina o en una vereda, o todos sacaban sus bicis y nos poníamos a andar ahí en la cuadra.

C. (B° San Francisquito): Yo tenía un roller y salía andar, era tranquilo, tus papás sabían que te miraban un ratito y se podían volver adentro. Y ahí está, eso es lo que me acuerdo.

Estos recuerdos se contraponen con imágenes actuales asociadas a la peligrosidad del barrio y a cómo los espacios públicos que antes eran ocupados por las familias – “sentándose en la puerta” de sus casas o les niñes saliendo a jugar en la vereda- o los vecinos, ahora se encuentran vacíos:   

M: ¿Jugaban en la vereda?

D. (B° Bella Vista): Se podía salir a jugar afuera, pero ahora ya no podes, es un peligro salir afuera, más para los chiquitos. (R Nº 6 17/8/23)

V: (B° Bella Vista) “antes no había tantos robos, gente pasando en moto que te roba, todo eso; y ahora está complicado, hay muchos más cada día”.

T: (B°5 esquinas): En el barrio en el que yo estoy está igual que hace diez años, es impresionante no cambió nada. Lo único que cambió es que las personas no se sientan más en la puerta. Pero el resto, vos lo ves diez años antes y diez años ahora y… (R Nº 6 17/8/2023)

T:  “cuando nosotros llegamos acá a Rosario, al lado de mi casa tengo una cancha grande, siempre nos juntábamos todos los días a jugar con los vecinos; y ahora no podemos salir más porque no hay nadie en la cancha; alguna vez los fines de semana pero ni siquiera los fines de semana.” (R Nº 5 17/8/2023)

V: (B° Bella Vista) “antes vos veías que los pibitos salían a jugar afuera, todo eso, y ahora están todos adentro” (R Nº 5 17/8/2023)

Sin embargo, algunos espacios públicos dentro del barrio, sobre todo aquellos vinculados a la recreación de los niños y las familias -que han sido recientemente renovados como producto de la implementación de los planes mencionados anteriormente-, se vuelven a constituir en espacios públicos compartidos: 

E: ¿Hace mucho que está esa plaza? 

S: “la plaza siempre estuvo, sólo que ahora la renovaron, hace medio año más o menos…antes más o menos era lo mismo, lo único que metieron más juegos para que los chicos estén ahí, los fines de semana se llena ahora… antes estaba vacío, había una canchita con bancos nomás…a la noche, si salías con amigos, no era nada seguro si no conocías porque te robaban”. (R Nº7, 7/9/23)

Les jóvenes identifican distintos sectores dentro de la trama urbana que los circunda, dando cuenta de la heterogeneidad de la geografía en la que habitan. El barrio y la villa son formas de nominar espacios que dan cuenta de desiguales posibilidades a la hora de concretar la ocupación del suelo urbano. Esta sectorización   del espacio socio-urbano habitado se expresa en representaciones que asocian recortes espaciales, no tan nítidos, con diferenciales sobre la seguridad y la peligrosidad:

T: (B° 5 Esquinas) “el barrio en sí no es jodido”.

L: (B° San Francisquito) “la zona en la que vivo yo no, pero que el barrio es jodido por los pasillos”

T: “sí, se agarran a los machetazos…el otro día, a tres cuadras de mi casa, a un chico que estaba en una fiesta le metieron un balazo en la cabeza…encima por lo que dicen los compañeros supuestamente se equivocaron”

L: “En el B° San Francisquito, por la zona en la que vivo yo es más o menos complicado”.

J: “En la parte mía no…de la vía para allá (hace un gesto hacia la izquierda) ya es barrio; y de la vía para allá (hace un gesto hacia la derecha) ya es villa que es más peligrosa”.  (R Nº 6, 17/8/2023)

D: “Yo no salgo nunca, pero depende la zona es más peligroso, por el Distrito [se refiere al Centro Municipal de Distrito Oeste de la ciudad, emplazado por Av. Presidente Perón, frente a Villa Banana es más peligroso], es diferente del otro lado”.

E: “¿Qué lado?”

D: “No sé las calles…ahí me perdí…depende, si te conocen no te hacen nada”. E: “¿Toda la zona donde está el distrito en peligrosa?

Grupo: “sí es peligroso”

E: “¿En qué sentido es peligroso?”

D: “Te roban, a veces está mucho la policía, no sé no conozco mucho, pero sé que es peligroso”.

S: “En los semáforos te roban”

B.  “El otro día estaba caminando por esa zona y ví que le robaron el celular a alguien en el semáforo”

D: “Sí, salen corriendo y se meten por ahí, para el lado del distrito…ahí le robaron el celular a mi tía desde la ventana del auto”

S: “antes que renovaran la plaza del distrito robaban mucho, esperaban a que se llenen un montón de autos en el semáforo y robaban, esperaban a que bajen el vidrio o directamente lo rompían”. (R Nº7 7/9/23)

La problemática de los circuitos delictivos, asociados principalmente al narcomenudeo y las conflictividades internas expresadas en distintas formas de violencias son referencias frecuentes en los discursos de les jóvenes. Los robos y conflictos que se resuelven de manera armada, con sucesos de violencia altamente lesiva, son descriptos de manera detallada, y forman parte de sus experiencias diarias.  La sensación de temor hacia los propios vecinos y el aumento de la desconfianza parece signar la vida cotidiana, imprimiendo una dinámica particular a la vida en el barrio.

D: (B ° San Francisquito) “Lo que había pasado en mi cuadra, es que en la esquina un hombre tenía un problema con uno, y justo pasaba un pibito y la persona que tenía problemas con el de la esquina fue a tirarle tiros y pasó el pibito y le dieron un tiro en la pierna. Y en frente, literal al frente, ahí venden droga y fueron a tirar tiros, justo estaba la hija y le pegaron a la hija porque estaba ahí. Pasa eso, no tenés nada que ver y estás en la calle… (R Nº 6, 17/8/2023)

A.: “En mi barrio dentro de todo son buenos, porque ellos avisan y saben cuándo van a venir y le van a tirar ‘tené cuidado que hoy capaz que pasen, o anda dando vuelta un auto’. Pero sí, no podés salir seguro y nada, salís con el miedo ese. Y yo ando para todos lados y es como que estoy todo el tiempo atenta, mirando para todos lados. (R Nº 6, 17/8/2023)

C: “Hay que desconfiar de todo porque nunca se puede confiar con alguien, no sabes con qué intenciones vienen”. (R Nº 6 17/8/2023)

A. “Todos mis amigos con los que yo jugaba antes ahora todos venden droga, o matan o todos venden droga, no es lo mismo de antes. No sabes si podés salir de tu casa, te tiran tiros sean las 7, 2 de la tarde, 8 de la noche, a la hora que sea, no es más tranquilo salir”. (R Nº 6, 17/8/2023)

La conflictividad convierte a la calle en un espacio peligroso, condicionando los momentos en los que se puede circular por el espacio barrial. Así, las temporalidades cotidianas ya no están marcadas por los ritmos a los que acostumbraban (“salir a hacer las compras” a cualquier horario, “salir de noche”) sino que se ven supeditadas a los momentos en que el barrio parece menos inseguro:

A: “Si no ponemos horarios nosotros, sale mi papá o salgo yo con mi novio, nunca salgo sola ni ahí a la vueltita, porque me da… miedo. Pero no es que tengo un horario fijo, falta algo, pero tipo 8, tipo 8 y media como mucho compramos lo que hace falta, pero ya no salimos más, pero así fijo fijo un horario…” (R Nº 6, 17/8/2023)

C.: “lo mejor para todos creo que es ir a comprar de día, porque después cuando son las 12 ya no hay nadie en la calle, bah… pasa gente, pero yo no voy”. (R Nº 6, 17/8/2023)

De esta manera, al miedo de “estar en la calle” se le opone la tranquilidad de “estar adentro”, en “la casa”, al resguardo. Podríamos hipotetizar que en el contexto de estas tensiones (“los íntimos dramas” de la vida cotidiana, al decir de Bourdieu) inscriptas en transformaciones estructurales más amplias, se va configurando una experiencia de sufrimiento social (Bourdieu y Wacquant, 1992

M.: “¿Las niñas, los niños no suelen andar por la calle como ustedes?”

C: “No. Son de quedarse adentro, con el celular.”

A: “No, salen hasta ahí no más. No es como era antes que volvíamos a casa para ir a dormir no más y para comer”.

C: “Es por seguridad, como dice ella, nunca sabes si van a pasar y tirar tiros, es como que tenés que estar atenta las 24hs”.

D: “Por seguridad y por la tecnología que salió”.

C: “Es que hoy en día hay otros métodos de entretenimiento para toda la familia, para los chicos”. (R Nº 6, 17/8/2023)

Jóvenes y usos de las tecnologías infocomunicacionales: de estrategias de aguante a experiencias educativas   

Les jóvenes con les que llevamos adelante la investigación, como hemos señalado en otros trabajos (Nemcovsky et al, 2020), transitan cotidianamente experiencias educativas en diversos ámbitos, aunque la   mayor parte del tiempo transcurre entre la escuela y la familia. Particularmente, en este apartado nos interesa centrarnos en lo que hemos conceptualizado, siguiendo a Menéndez (2002) como las estrategias de aguante que ponen en juego al quedar relegados al ámbito doméstico a partir del miedo y la peligrosidad a “estar afuera” que perciben, en relación con los episodios sistemáticos de violencia altamente lesiva que vive la ciudad y sobre todo los barrios periféricos. Permanecer adentro se constituye así en una de las estrategias que despliegan “para sobrevivir la desigualdad social, y para evitar la muerte” (Menéndez 2002, en Scaglia, M. C. y Margulies, S 2022, p. 8).

En este “aguante”, una de las actividades que vertebra el uso del tiempo en la vivienda familiar y contribuye a transitarlo es el uso de las tecnologías info-comunicacionales, fundamentalmente plasmado a través del celular. Este recurso, que es parte indisociable de las experiencias cotidianas de la mayoría de la población, brinda acceso virtual, sin beneficio de inventario, a una variedad cuasi ilimitada -sólo restringida por las posibilidades de conectividad y las condiciones de determinados sitios web- de contenidos disponibles en plataformas on line, redes sociales y en el acceso a la web en general.

En la casa, gran parte del tiempo de les jóvenes se insume en instancias mediadas por ese dispositivo a través de redes sociales, (whatsapp, Instagram, Tik-tok) y diversas plataformas on line.  Mediante ellas se comunican e interactúan sobre cuestiones relacionadas con diversos aspectos configurativos de su cotidianeidad. 

Ciertas actividades que desenvuelven les jóvenes se superponen espacial y temporalmente, al acceder a entornos digitales se enlazan diversos espacios, y, dada la simultaneidad con que se despliegan tales actividades, asumen respectivamente límites porosos. Así,  “están con el celular” cuando colaboran en el ámbito doméstico “en la cocina cuando la mamá prepara la comida”, “mientras atienden el kiosko”; “hacen la limpieza”; manifiestan sus sentires y emociones  en los encuentros de “chats” con amiges, novixs, compañeres, seres querides, o con desconocides, mientras comparten una película desde diferentes viviendas; también cuando comparten contenidos en línea, (música, videos) que “suben” o “descargan” de plataformas con fines recreativos, pero a la vez lucrativos, interactúan a partir de distintos espacios; en ocasiones recurren al celular para realizar tareas escolares grupales, cada une desde su hogar; pero uno de los usos más identificados por elles refiere a la participación en juegos con juntadas virtuales previstas y organizadas u ocasionales entre: amigues, familiares, o simplemente parteners en el juego, situados en diferentes locaciones, incluso en “el extranjero”.

“Los fines de semana me despierto a las 12, juego videojuegos, como, a las 18 juego free fire” (Relatos de jóvenes, 15 años Bº San Francisquito; 18/10/2022)

 “Estoy 14 horas con el celular, me meto en Instagram, veo videos, hablo con un amigo extranjero..” (Relatos de jóvenes, 15 años, Bº Bella Vista; 18/10/2022)

 Ax: Yo cuando salgo de la escuela salgo a jugar a la play. Be: A la play, a la pc. Yo juego al celular también todo el día. A mí me da un miedo salir a la calle, anda medio peligroso. Mejor adentro que afuera.

 Mo: ¿Hacen algún deporte además de la play?

Ax: No, la play no más.

E: ¿Te gusta más los juegos de rol, de tiros?

Ax: de tiros.

 Be: “… juego el freefire. Este también lo juega [por otro compañero]. (R.Nº 2 9/08/2022)

 Lu: “…por la noche juego jueguitos Subway surfer, geometry Dosh o veo videos de tik tok, miro Instagram” (Relatos de jóvenes, 16 años, Bº Triángulo; 18/10/2022)

Los usos de las tecnologías info- comunicacionales suponen, por parte de les jóvenes, la transmisión y apropiación de sentidos y prácticas específicos que se produce , en términos de Heller (2016) en “los respectivos ambientes sociales” en el transcurrir de una socialidad que surge en la vida cotidiana y  según la cual los seres humanos aprendemos a usar las cosas, nos apropiamos de sistemas de usos y expectativas, en condiciones concretas de historicidad en un proceso continuo e inconcluso a través del cual, a la vez que formamos el mundo, nos formamos a nosotros mismos (Heller, 2016).  Los /las jóvenes se forman en esa socialidad, en relaciones pedagógicas en sentido amplio, que “existen en todo el complejo social” (Gramsci, 2009, p.129).

Acercarnos a considerar esas prácticas, sentidos y significados apropiados y transmitidos por les jóvenes respecto del uso de las tecnologías info-comunicacionales, desde esta perspectiva teórico-conceptual, contribuye a entenderlas como parte de las actividades cotidianas formativas que transitan. Aludimos aquí con formativas a lo que Heller (2016) conceptualiza como “interiorización casi adaptativa de este mundo” (p. 30), concepto en el que se incluye “el sentido de educar”.

En el mismo sentido, nos permitimos retomar con cierta laxitud a Raymond Williams para sostener que tales contenidos accesibles/disponibles, permeados de significados, valores y expectativas selectivas, vividos cotidianamente en esos soportes comunicacionales, al “materializa[n]r, las noticias y las opiniones seleccionadas y también una amplia gama de percepciones y actitudes seleccionadas” (Williams, 2000, p.140) contribuyen a imprimir sus huellas en los procesos formativos (Heller, 2016) de les jóvenes. Una experiencia que preliminarmente estamos pensando como de “desplazamiento”, un corrimiento rutinizado, inadvertido entre la realidad concreta, inmediatamente, co-presencialmente vivida por este sujeto en su historicidad y ese mundo virtual al que accede conectividad mediante.

Reflexiones finales

En este trabajo presentamos algunos aspectos de la vida cotidiana de les jóvenes de la zona oeste de la ciudad de Rosario en relación con un conjunto de transformaciones respecto a las condiciones y usos del espacio vivido en la última década.  Describimos, en este marco, un conjunto de planes y programas “integrales” municipales y provinciales implementados en los barrios así como las representaciones e imágenes que sobre el entorno construyen les jóvenes.  donde el peligro y el miedo de “andar por afuera” conlleva al relegamiento al ámbito doméstico, poniendo en juego “estrategias de aguante” como el uso de las tecnologías info-comunicacionales. A partir de estas consideraciones quedan abiertos distintos interrogantes para continuar indagando: ¿Cuáles son las prácticas, sentidos y significados apropiados y transmitidos por les jóvenes respecto del uso de las tecnologías info-comunicacionales? ¿cómo se vinculan estas con otras experiencias formativas de les jóvenes?




 

Notas de la ponencia:

[i] Referencias bibliográficas normas APA 7ma. edición.

[ii] Se dictan asimismo cursos de Formación Laboral y Capacitación Profesional de acuerdo con la página de INET (Ministerio de Educación de la Nación) serían: auxiliar en instalaciones eléctricas domiciliarias, confeccionista a medida (modista/o) y operador informático para administración y gestión. http://catalogo.inet.edu.ar/institucion/escuela-de-educacion-secundaria-modalidad-tecnico-profesional-n-685-nuestra-senora-de-lujan-4014 Revisado 28/06/2023.

[iii] En el Distrito Oeste, delimitado a partir del proceso de descentralización municipal iniciado en el año 1995, habitaban para 2010 125.371 personas (13,78% de la población total de la ciudad)”, concentraba la mayor proporción de población de 0 a 14 años de la ciudad (9,39); un tercio de sus habitantes, según el mismo diagnóstico, vivía en villas miserias, lo que significa más de 80.000 personas. En 2010 era el “distrito con menor número de establecimientos educativos de la ciudad, … 9 escuelas secundarias… es uno de los territorios con menor capacidad escolar por habitante de la franja de edad 5-19 años, con un promedio de 405 habitantes por establecimiento”. A la altura de los chicos. Diagnóstico Participativo sobre la situación de las infancias (Instituto de Gestión de ciudades. Proyecto cofinanciado por la Unión Europea, Municipalidad de Rosario, gobierno de la provincia de Santa Fe y Aldeas Infantiles SOS 2010, cit. en Bernardi, Menna y Nemcovsky, 2013).

[iv] Durante 2022 estaba previsto un cronograma con la escuela, según el cual desarrollaríamos seis Talleres, pero la conflictividad devenida entre el Ministerio de Educación de la provincia y el gremio docente que reclamaba por salarios y condiciones de trabajo, redundó en reiteradas medidas de fuerza por lo que sólo pudios asistir en la mitad de las ocasiones programadas.

[v] Los conceptos gastos corrientes y patrimoniales son indicadoresa partir de los cuales puede analizarse el índice de privación material de los hogares. Se trata de una metodología de medición utilizada por el observatorio Social de la Municipalidad de Rosario. (http://www.rosario. gov.ar/sitio/rrii/observatorio/obs_dimension8.jsp) y cuyos datos los/as autores/as del artículo citado recuperaron para elaborar tablas comparativas respecto de la situación social en Rosario (Ver Bragos et al., 2015). El índice de privación (IPMH) analiza las situaciones de carencia y de privaciones materiales. Desde esta metodología se sostiene que en la vida económica de los hogares existen diversas formas de acceder a los recursos básicos, pudiendo registrarse al menos dos procesos, la obtención, por un lado, de recursos que demandan inversión y ahorro durante períodos de tiempo prolongados y, por el otro, de bienes de consumo más inmediato, que si bien se adquieren a costos menores deben renovarse cotidianamente. La privación patrimonial afectaría a los hogares de manera más estable y observando su persistencia puede dar cuenta de privaciones de tipo estructurales o crónicas. La privación de recursos corrientes puede presentar cambios considerables en el corto plazo y se encuentra más vinculada a los vaivenes de la economía. Respecto de la metodología IPMH puede consultarse en http://www.santafe.gov.ar/index.php/web/content/download/113143/555898/ file/IPMH.pdf .

[vi] Este es el marco en el que se inscriben los programas de mejoramiento barrial, en los que convergen iniciativas de origen local y agencias internacionales para dar mayor integralidad a las políticas y proponer nuevos modelos de gestión y nuevas metodologías de intervención (Rosenstein, 2004)

[vii] El “Plan Integral de actuación en los asentamientos irregulares” más conocido como Programa Rosario Habitat (2002-2007) fue uno de los componentes del Plan Estratégico de Rosario (PER). El diagnóstico socio-institucional elaborado por el PER sentó las bases para su elaboración. Programa Rosario hábitat: Complejidades de una solución integral para los asentamientos, Asqueros Mejica, Soledad; Zapata Cecilia; Gil y de Anso, María Laura. UNLP FaHCE, (2008). Fue “una de las primeras experiencias de abordaje integral en territorio. Su objetivo primordial era el mejoramiento de los asentamientos informales de la ciudad combinando políticas sociales y urbanas y acciones legales con medidas para la creación de oportunidades económicas que permitieran la integración física y social de la población que residía en dichos asentamientos”. (p.189) Integralidad, territorio y políticas sociales urbanas. La experiencia del Plan Abre de la provincia de Santa Fe https://www.santafe.gob.ar/documentos/PlanABRE_Integralidad-Territorio-y-Politicas-Sociales-Urbanas-Paginas.pdf   Se anunció que una segunda fase se ejecutaría en 2009, no hemos encontrado en nuestra revisión información que lo corrobore. Interpretamos que ello se relaciona con que el Plan Estratégico Rosario finalizó en 2008, cuando se formula el Plan Estratégico Rosario Metropolitana PERM+10 con miras a situar a la ciudad en 2018 como un ejido metropolitano desarrollado económica y socialmente. A la vez el diseño de un Plan Urbano Rosario 40+10 es concebido como fundamental “porque constituye un documento de referencia para el desarrollo de las políticas urbanísticas y territoriales de la Rosario metropolitana de los próximos años” Plan Rosario Metropolitana. Estrategias 2018 https://www.rosario.gob.ar/web/sites/default/files/perm.pdf

[viii] Carlos Del Frade (2016) sostiene que “la espiral de crímenes y violencia empezó a visualizarse con fuerza en 2011, año en el que se elevó significativamente la tasa de homicidios en el Gran Rosario. Fueron entonces 164 asesinatos, un 30 por ciento más respecto a 2010, cuando la estadística había marcado 125 casos. En 2012 la cifra trepó a 182 y en 2013 a 264 casos” (Del Frade, 2016, p. 43)

[ix] El Plan ABRE (2012-2019) implementado durante la gobernación de Miguel Lifschitz, “busca abordar esta complejidad impulsando la construcción colectiva de decisiones y el compromiso compartido entre la ciudadanía, el Estado provincial y los municipios. Se trata de una estrategia integral, sustentada en la coordinación entre diversas áreas que conforman el Gabinete Social del Gobierno de la Provincia de Santa Fe y los gobiernos locales, con el fin de mejorar la calidad de vida y recuperar vínculos sociales en barrios priorizados de las ciudades de Santa Fe, Santo Tomé, Rosario, Villa Gobernador Gálvez, Pérez y Granadero Baigorria…Las intervenciones barriales incluyen tres ejes de trabajo centrales que aglutinan diversos proyectos, programas y acciones: Infraestructura y hábitat, Convivencia y participación y ABRE Familia” (p. 18). En la ciudad de Rosario, entre los años 2014 y 2018 el plan Abre intervino en 13 barrios para mejorar el acceso (mediante construcción de calles) en 18 barrios mediante el desarrollo de conexiones seguras al servicio de energía eléctrica, en 10 barrios mediante provisión de instalaciones de agua potable, y en 7 barrios mediante la extensión de la red de desagües cloacales. A su vez, se avanzó en la construcción de 723 viviendas particulares y en la construcción de 36 baños dentro de viviendas y en 172 mejoras habitacionales así como la articulación con la organización TECHO que permitió la construcción de soluciones habitacionales transitorias” (p.231) Integralidad, territorio y políticas sociales urbanas. La experiencia del Plan Abre de la provincia de Santa Fe https://www.santafe.gob.ar/documentos/PlanABRE_Integralidad-Territorio-y-Politicas-Sociales-Urbanas-Paginas.pdf

[x] El Plan Abre (2012-2019) se implementó en Rosario en tres etapas1era 5 barrios (2012-2013); 2da 20 barrios(2014-2015), 3era 35 barrios (2015-2019).

[xi] Se implementará en 6 barrios con distintas escalas de intervención : El intendente mencionó que las intervenciones se realizan, además, en Cordón Ayacucho, en Tablada, en Parque Casas, en República de la Sexta y en barrio Moreno. Se avanzó en las obras de Villa Banana, Cordón Ayacucho y Parque Casas. El Proyecto de Mejoramiento Barrial Villa Banana (PMBVB) tiene como objetivo la integración física y social de las familias del barrio garantizando su acceso a los servicios básicos de infraestructura y equipamiento urbano, la regularización de su situación dominial y el fortalecimiento del capital social y humano de su comunidad.La urbanización total de Villa Banana alcanzará el sector delimitado por las calles Rueda, Servando Bayo, Av. 27 de Febrero y Bv. Avellaneda, beneficiando a un total de 1250 familias. La obra será ejecutada en dos etapas. Ambas incluyen el mejoramiento de espacios públicos, la dotación de infraestructura básica de servicios, es decir cloacas, red de agua, cordón cuneta, pavimentación, vereda, red eléctrica y alumbrado público, así como las conexiones domiciliarias y urbanización de pasillos.https://www.rosario.gob.ar/inicio/urbanizacion-de-villa-banana  2/11/2023

[xii] Diario La Capital 1/11/2023  nota del 20/10/2021 https://www.lacapital.com.ar/la-ciudad/el-municipio-presento-un-plan-urbanizar-seis-barrios-populares-n2695700.html

[xiii] Registro Nacional de Barrios Populares Observatorio de Barrios Populares https://lookerstudio.google.com/u/0/reporting/0a127285-4dd0-43b2-b7b2-98390bfd567f/page/klATC

Bibliografía de la ponencia

Referencias bibliograficas

Achilli, E. (2005). Investigar en Antropología Social. Los desafíos de transmitir un oficio. Rosario, Argentina: Laborde Editor.

Arqueros Mejica, S.; Zapata, C.; Gil y de Anso, M.L. (2008). Programa Rosario Hábitat: Complejidades de una solución integral para los asentamientos. V Jornadas de Sociología de la UNLP, 10, 11 y 12 de diciembre de 2008, La Plata, Argentina. En Memoria Académica. Disponible en: http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/trab_eventos/ev.5855/ev.5855.pdf

Bernardi, G. Menna, M. y Nemcovsky, M. (2013). Sentidos docentes y escolarización infantil en contextos de desigualdad social. Argentina. Rosario. 2013. XII Jornadas Rosarinas de Antropología socio-cultural. Antropología Socio-cultural Hoy. Problemas sociales y campo disciplinar: tensiones y desafíos. Departamento de Antropología socio-cultural

Bonfiglio, J., Vera, J. y Salvia, A.(Coords) (2019). Pobreza monetaria y vulnerabilidad de derechos. Inequidades de las condiciones materiales de vida en los hogares de la Argentina urbana (2010-2018). Buenos Aires: Editorial Educa.

Bourdieu P y Wacquant L, (1992) Respuestas. Por una antropología reflexiva. Ed.S XXI. 

Bragos, O., Gamba, F, Guizzo, E, Procopio, O y Rostán, A. (2015) Políticas públicas y nuevas configuraciones geográficas en la ciudad de Rosario. El caso del Distrito Oeste. XXXIV Encuentro Arquisur. XIX Congreso Ciudades Vulnerables. La Plata: facultad de Arquitectura y Urbanismo. UNLP http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/51817.

 Galimberti, Cecilia (2017). Los Planos del Plan. Reflexiones sobre las representaciones cartográficas de los planes urbanos de Rosario desde 1929 hasta 2017. XVI Jornadas Interescuelas/Departamentos de Historia. Departamento de Historia. Facultad Humanidades. Universidad Nacional de Mar del Plata, Mar del Plata.

Heller, A. (2016). Sociología se la vida cotidiana. Colección Socialismo y Libertad Libro 73. Recuperado de https://elsu damericano.files.wordpress.com/2016/08/73-agnes-heller-coleccic3b3n.pdf

Instituto de Gestión de ciudades, Municipalidad de Rosario (2010) A la altura de los chicos. Diagnóstico Participativo sobre la situación de las infancias en el distrito oeste de la ciudad de Rosario.

Nemcovsky, M., Bernardi, G., Saccone, M., López Fittipaldi, M., Calamari, M., Debonis, F., Dobry, M., Maiolino, E., Martínez, N. y Santos, M. (2020). Jóvenes y escuela secundaria. Un estudio antropológico en contextos de pobreza urbana y distintas violencias. Rosario, Argentina: Laborde editor

Roldán, D. (2005). Del Ocio a la Fábrica. Sociedad, espacio y cultura en Barrio Saladillo. Rosario 1870-1940. Rosario: Prohistoria ediciones.

Rosenstein, C. (2004). Algunas reflexiones a partir de la experiencia de Rosario. URBARED. Disponible en: www.urbared.ungs.edu.ar

Scaglia, M. C. y Margulies, S (2022). Eduardo L. Menéndez. La continuidad de sus aportes y debates en Cuadernos de Antropología Social 55, 7-10 doi 0.34096/cas.i55.11364 (impresa)

Williams, R (2000). Marxismo y Literatura. Barcelona: Península / Biblos.