PERVIVENCIA DE IDENTIDAD Y MEMORIA EN Y DESDE LAS NARRATIVAS MUSICALES DEL REGGAE

SP.2: Antropologías en disputa: reflexiones y prácticas desde el horizonte continental e insular delCaribe Cultural

Ponentes

Nombre Pertenencia Institucional
Carolina Ovejero Universidad Nacional de San Martín

Este trabajo pretende abordar la pervivencia de la memoria en la región del Caribe, su historia política, social y cultural que se refuerzan a través de rasgos y narrativas musicales, específicamente en el Reggae de Jamaica, como parte de la música popular contemporánea y como mecanismo de denuncia frente al proceso de genocidio e invisibilización que fue desde el siglo XV a esta parte. Si bien se trata de una temática que tuvo ya diversos abordajes y aún queda mucho por decir, la intención es visibilizar que en estos procesos históricos de dominación también hubo una clara y fuerte resistencia –que comenzó en Haití, en la que fueron protagonistas los imperios colonizadores, los grupos amerindios que ya habitaban el Caribe y los esclavizados- que en su lucha por la emancipación han atravesado también un proceso de transculturación en el que continúan latentes rasgos y narrativas musicales en la memoria de estos pueblos. La intención es dejar ver cómo en esta pervivencia emergen elementos constitutivos en la musicalidad y memoria jamaicana. Para ello es necesario tener en cuenta, procesos históricos, políticos, económicos y sociales que conlleva esta configuración de identidades racializadas. Se abordará la presentación en tres partes, la primera tiene por objeto aproximarnos a las problemáticas surgidas a partir de las plantaciones azucareras, la conexión de los continentes a través los barcos en su ruta Atlántica y de cómo se dieron las resistencias, para ello se presentarán panorámicamente dos casos específicos en relación a éstas -por un lado la Rebelión en Jamaica de 1831 y 1832 y por otro, el rol de las mujeres esclavizadas frente a la baja tasa de fertilidad motivada por el hecho de no aportar esclavizados al sistema-, se cerrará ese apartado con la abolición de la esclavitud, la persistencia de la desigualdad social y el surgimiento de nuevos discursos anti-colonialistas. En una segunda parte se mencionarán algunos antecedentes del Reggae y de cómo esta expresión refleja rasgos de identidad y memoria, en los que se hibridan algunos elementos africanos y se relocalizan primero en Jamaica para luego dispersarse hacia otros ámbitos en el que se reelaboran los mensajes que perviven, dinámicos, como una continuidad. Finalmente en una tercera sección se acercarán algunos aspectos específicamente musicales a fin de graficar como estas estructuras son portadoras de conceptos contraculturales en los que deja ver la oposición, la denuncia, las asimetrías así como también la lucha por la igualdad de derechos y el orgullo de una identidad. Introducción Es necesario mencionar que anterior a la conquista de 1492, la región ya estaba habitada por comunidades nativas, ciguayos, siboneyes, guanatahibes (Bosch, 1970), arauacos, dentro de este último grupo, los taínos habitaban las grandes islas y los caribes las islas menores; es Colón, en su diario de viajes, que denomina a los caribes como caníbales, creando un mito de antropofagia alrededor de esta etnia que se utilizó para justificar: el control del territorio, la esclavitud y la evangelización. Surge entonces esta región como un lugar estratégico para el ingreso a América, que significó un exterminio casi total de estas comunidades, además de conformarse como uno de los núcleos centrales del tráfico esclavista . La intención española fue extractiva, de oro, plata y otras riquezas, pero no pudo estratégicamente dominar todo el Caribe, no estaba preparada para administrar imperialmente esta región (Martínez Peria, 2020), es en esta incisura que comienzan a infiltrarse ataques de corsarios provenientes de Inglaterra, Francia y Holanda. España toma posesión de La Española, las “Indias Occidentales”; Puerto Rico; Jamaica y Cuba. La primera fue el punto estratégico y el centro de abastecimiento azucarero de España, y da lugar a la esclavitud, primero con nativos del Caribe y posteriormente con africanos esclavizados (Naranjo Orovio, 2017). España en 1603 abandona el occidente de La Española, que luego se denominó Saint Domingue, la cual se convierte en base de Bucaneros de todas las naciones; también renunciaron a los dominios de la Isla de la Tortuga, al Norte de Haití. Saint Domingue pasó a ser colonia francesa y Santo Domingo (la parte oriental) quedó bajo el dominio español. Más tarde, al independizarse Saint Domingue se convierte en Haití y Santo Domingo en República Dominicana (J.F. Martínez Peria, comunicación personal, 2020). En relación a Jamaica, si bien fue un punto estratégico por su cercanía con tierra firme, fue poco poblada y en 1655 también pasó a convertirse en base de piratas ingleses. España intenta recuperar la isla infructuosamente y es cuando aparece la figura del pirata Henry Morgan (1663/1668) apoyado por Inglaterra, quien invierte sus motines en la isla, se convierte en colono y luego en gobernador (Naranjo Orovio, 2017). Fotografía de H. Morgan (Archivo personal) Inglaterra comienza su invasión hacia Norte América y el Caribe, al principio no lo realiza con esclavizados sino con los “indeteured servants” , prisioneros británicos que iban engañados, no iban exactamente como esclavizados pero tampoco tenían libertades, es a partir de 1660 que pasan a ser esclavizados. I. Contexto marítimo y producción azucarera Dado este breve panorama inicial, y debido a la extensa temporalidad que abarca este período, haremos referencia, por un lado, a la historia de las plantaciones azucareras como componente que se instaura en el Caribe, y por otro lado, de cómo Jamaica pasa a ser una de las principales productoras azucareras en este proceso y, a su vez, uno de los puntos de recepción y redistribución del comercio esclavista , por último es menester mencionar cómo interviene la piratería y el comercio marítimo en este contexto. El barco era el punto de contacto entre continentes pero también era el punto de encuentro entre diversidades culturales y entre ellas “la situación multilingüe”, a manera de comunicarse se crea un lenguaje común que resultó de la combinación de un inglés marítimo y otros constructos lingüísticos del Mediterráneo y de África, de lo que deriva el dialecto pidgin (Linebaugh; Rediker, 2005) que tiene también elementos relacionadas a la entonación y al acento de cada vocablo. Así es, entonces, como comienzan a atisbarse algunos procesos de intercambio con características particulares que representan rasgos de oposición y rebeldía frente a la opresión circundante desde el inicio del tráfico. Aquí, se podría inferir en el surgimiento del Creole en Jamaica, Haití, Bahamas, San Andrés y Providencia, Belice, entre otros países, como parte de una resistencia cultural que hoy pervive en los raizales (como ellos se autodenominan), además que pone en evidencia un orden contracultural dentro de los navíos que reflejaba un sistema más horizontal. Los navíos concentraban en esa travesía Atlántica, el lugar donde circulaban ideas, artefactos culturales y el poder de la música como fuente de información. Estos permiten explorar el fuerte contenido de las historias discontinuadas; es así como los actores a través del arte se comprometen a movilizar los recuerdos del pasado y a alimentar sus esperanzas utópicas (Gilroy, 2001). Jamaica, luego de controlar a cimarrones y piratas, con un alto nivel de ausentismo por parte del gobierno inglés y con una escasísima población blanca, se convierte en la primera productora de azúcar del mundo además de tener el monopolio comercial y la hegemonía del tráfico esclavista. El azúcar ya era parte de los alimentos cotidianos de las Antillas, lo habían adoptado y adaptado tanto para la medicina como para el alimento, en algunos refinados casos hasta funcionaba como un objeto de decoración y jerarquía, en contraposición, la mermelada llegó a ser alimento básico para la dieta de las clases trabajadoras. A mediados del siglo XIX el azúcar se había convertido en hábito y necesidad en mayores cantidades (Mintz, 1996), comenzó a ser incluida y consumida por todos los sectores de la población alcanzando a diversos contextos sociales. Resistencia, lucha activa y soberanías Para ese entonces, mediados del 1800, Jamaica, Santo Domingo y gran parte del Caribe presentaban una gran porcentaje de esclavizados negros en relación a la población blanca y en relación también a la cantidad de hombres libres, esto daba un aproximado del 80%, es decir que desde el primer momento del régimen esclavista todo este territorio estaba sujeto a una potencial insurrección. Debido a la confianza que se les concedía, cada vez más cautivos sabían utilizar armas de fuego, por lo que los esclavizados no estaban lejos de poder enfrentar a una minoría blanca desarmada. Lo que sucedía, por temor, era que en algunas rebeliones, los mismos cautivos desertaban o permanecían del lado de sus “señores”. En Jamaica las revueltas tuvieron una fase marcada por el tratado de Paz en 1739, celebrado entre comunidades quilombolas e ingleses. Los esclavizados se habían sublevado en varias ocasiones entre 1669 y 1735, habían adquirido cierta autonomía y celebrado ciertos acuerdos con los ingleses pero a partir de este tratado ya no podían encontrar más refugio en los interiores de la isla porque eran capturados o ejecutados. Ciertamente, los esclavizados tenían que luchar por la abolición de la esclavitud no como grupos aislados sino a través de una revolución social con aspiraciones a una libertad para el conjunto (Genovese, 1983). La referencia jamaicana fue la revolución de Haití, modelo que inspiró a todas las demás regiones a estas revueltas masivas, ya que fue allí donde se dio la primera gran revolución de América Latina, la más radical y sin embargo la más silenciada. La acción de Haití produjo pánico entre los sectores acomodados y un hálito de esperanza entre los grupos esclavizados. Logró su Independencia el 1ro de Enero de 1804 aunque los imperios no quisieron reconocerlo, los blancos no pudieron leer esto como un proceso político sino que lo tradujeron como un hecho barbárico, una masacre de blancos, una destrucción anárquica y por ello la necesidad de negarla. Rebelión en Jamaica (1831-1832) En 1823 se habían acordado algunas mejoras a favor de los esclavizados, el Imperio Británico informó el acuerdo a sus colonias con la aclaración de que la emancipación aún no había sido decretada. Este mensaje no fue comunicado por el gobernador jamaicano a la población, lo que generó un gran enojo entre los esclavistas que temían cualquier semejanza con la Revolución de Haití. Samuel “Daddy” Sharpe, pastor negro de una capilla Bautista de Jamaica, reunía y concientizaba a la población esclavizada sobre la situación -este hecho no era de agrado para los plantadores que vislumbraban estos espacios de encuentro como una amenaza-; sumado a ello, los líderes religiosos se enteraron de que la abolición no estaba cerca, razón por la cual unos días antes de la Navidad de 1831, conformaron un “regimiento negro” y comenzaron un movimiento de protesta. La revuelta fue desproporcionada, duró aproximadamente 4 semanas, mataron cientos de esclavizados, colgaron varios cuerpos, otros tantos fueron ejecutados frente a sus compañeros a modo de atemorizar a los “insurrectos”; como desenlace de esta represión, Sharpe fue ejecutado en 1832, sus últimas palabras fueron: “Prefiero morir en una horca que vivir en esclavitud” (Helg, 2018). Finalmente Jamaica al igual que Trinidad y Tobado obtuvieron su independencia en 1962. La mayoría de los territorios caribeños británicos, luego de una gran cantidad de muertes sangrientas y bravías rebeliones lograron su emancipación entre 1958 y 1962. En el caso de las siguientes islas sin embargo la soberanía fue posterior, 1973 en las Islas Bahamas, Granada en 1974, Dominica en 1978, San vicente (Saint Vincent) y Santa Lucía (Saint Lucia) en 1979, Belice en 1981 (López-Negrete Miranda, 2010), San Cristóbal (Saint Kitts) en 1983. La resistencia de la mujer esclavizada Las mujeres como esclavizadas de campo fueron sometidas a los regímenes más duros pero ello les generó un “escudo cultural” (Bush-Slimani, 1993) que les permitió sostener su lucha, en algunos casos a través del lenguaje, la canción, la música. Los plantadores jamaicanos eran crueles y de insensible indiferencia hacia las necesidades de las mujeres embarazadas. Nuevamente aparecen aquí patrones de resistencia cultural, en este caso musicales, entre otros, como símbolos contestatarios y elementos de pervivencia frente a la brutal deshumanización por parte de los plantadores caribeños. A mediados del siglo XVIII las mujeres embarazadas eran obligadas a mantener el trabajo hasta las últimas semanas de embarazo y se esperaba que regresaran a la faena a más tardar tres semanas después del parto. La tasa de fertilidad comenzó a bajar, la población no aumentaba y todos los intentos genuinos de mejorar las condiciones de reproducción no tuvieron éxito. En Jamaica, Matthew Lewis proporcionó todos los requisitos necesarios para la salud, pero aun así los niños no aparecieron. Los plantadores jamaicanos con frecuencia acusaron a las mujeres de conseguir abortos y frustrar sus intentos de aumentar la población esclava, también argumentaron que hombres y mujeres administraban hierbas y polvos conocidos solo por negros para procurar el aborto (Idem, 1993). En África, una razón para el aborto es cuando existe adulterio, un embarazo no autorizado durante la lactancia o cuando a las niñas se las considera demasiado jóvenes. Pero en estas circunstancias el deseo de tener hijos se vio afectado, de los efectos del hambre combinados con factores psicológicos, se deduce que fueron factores que redujeron drásticamente la fertilidad. Todos estos factores respaldan la afirmación de que el aborto fue una expresión de la resistencia femenina frente al sistema de esclavitud y a la denigración de la cultura africana. Pero la baja fertilidad no fue el único problema para los plantadores, también lo fue la alta mortalidad infantil lo cual condujo a que se las culpara de negligencia y/o falta de afecto materno. Frente al análisis de este hecho demográfico, en 1826, la Ley de Jamaica sancionó con la pena de muerte a la violación de mujeres esclavizadas o por abuso sexual de esclavizadas menores de 10 años. Luego de que los esclavizados fueran liberados, las mujeres reclamaron su rol tradicional dentro de la familia y eso fue acompañado por un aumento en la tasa de natalidad. Por lo que deja ver que el enigma de la baja fertilidad necesita ser revisado en un contexto de resistencia (Ibídem, 1993), este problema demográfico histórico, convirtió a las mujeres en agentes anónimos que lucharon por conservar la dignidad humana y el control sobre sus propios cuerpos. Estos casos dejan ver, por un lado la micro-resistencia relacionada con acciones individuales como el suicidio, el trabajo a desgano, la fuga, los envenenamientos a los amos, y por otro, la macro-resistencia reflejada en fugas masivas, rebeliones, construcción de comunidades, cimarronaje, y por último, pero no menos notable, la resistencia activa de las mujeres, para no traer esclavizados al mundo, efectivizadas mediante abortos o recurriendo al infanticidio. Abolición de la esclavitud La situación global, la Revolución Francesa (1793), tuvo su impacto en Saint-Domingue, lugar en el que la abolición de la esclavitud fue elevada el 4 de Febrero de 1794 a la categoría de Ley, fue restablecida legalmente en 1802 y comenzó a tener vigencia en todas las colonias francesas (Von Grafenstein, 1988), por lo que los esclavizados pasaron a ser “agricultores”. En Inglaterra abolicionistas y esclavizados dieron fin a esta oscura parte de la historia en 1838 (Helg, 2018). Este proceso no se manifestó de una manera totalmente vertical (Geggus, 2014) sino, que los esclavizados tenían un ferviente y legítimo deseo de soberanía, es decir, no sólo les surge el mismo por una proclama de Francia, sino que su historia deja ver una resistencia desde el comienzo de los raptos. Paralelamente, con una deuda sideral, la caída de la producción azucarera, la mayor parte de la población viviendo en condiciones limitadas. Una pequeña porción de los habitantes en posición acomodada controlaba la economía y la política de Haití. Por otro lado, el hecho de contar con un gobierno liderado por ex-esclavizados representaba una amenaza directa para Inglaterra, España, Francia y Estados Unidos . El régimen laboral era tan despótico y abusivo para esos años de “libertad” como contradictorios y asimétricos, ello conllevó a una lógica crisis social (además de económica) y a la emergencia de una identidad colectiva, en los cuales el vodou fue uno de los factores de unión, fuerza y resistencia (Martínez Peria, 2012), al igual que la presencia de estructuras o narrativas musicales -como menciona Geggus: “…A las pocas semanas del comienzo de la sublevación de los esclavos, los esclavos en Jamaica cantaban canciones sobre ello…”, (2014). Anti-colonialismo – Movimiento afrocontestatario Jean Louis Vastey (1781-1820) fue un intelectual destacado que se identificó como africano, a pesar de que por ascendencia paterna fuera francés no renegó de su origen materno, una mulata de Saint Domingue. Si bien sus fuentes teóricas se basaron en la ilustración y el cristianismo supo darle un pensamiento original, anti-colonialista y contracultural para aquel entonces. Fue un pionero que fundamentó su mirada desde la voz de las víctimas, además de instaurar las ideas del panafricanismo. Si bien su obra presenta contradicciones sentó las bases de la lucha a través de la palabra que promulgaba igualdad, libertad y rebelión a través de la pluma (Martínez Peria, 2017) para disipar posiciones de subalternidad. Marcus Garvey (1887-1940) fue el creador de la UNIA (Asociación Universal para la mejora del hombre negro) en Estados Unidos, luchaba por la igualdad, los derechos comunes, contra la discriminación y los abusos del racismo, alentaba la estima del pueblo; se trató del primer movimiento de masas afro-diaspórico con una idea de retorno a África. Inició una serie de emprendimientos industriales con nobles pretensiones como por ejemplo una compañía de barcos que tenía como objetivo llevarlos de vuelta a África, pero no obtuvo mayor éxito. Aimé Césaire (1913-2008) fue el creador del concepto “Negritud” –como concepto de resistencia- dicho término estaba ligado al amor y a la toma de conciencia de la cultura negra, vinculadas a las vivencias de opresión comunes y exaltaciones conjuntas de superación y deseos de libertad. Incluye a la “Negritud” como patrimonio socio-histórico-cultural de la humanidad portadora de significados como hermandad, oralidad, memoria, identidad e igualdad de derechos. II. El Reggae - Antecedentes Es un género de música popular Jamaicana que comienza a manifestarse a fines de la década del 50´ y principios de los 60´s, nació cuando Jamaica estaba gestando su Independencia de Gran Bretaña, por lo que su surgimiento está en relación con el espíritu de cambio. Surgió de una especie de discotecas denomindadas “sound systems ” que funcionaban al aire libre, fueron creadas en Jamaica y se pasaban discos singles principalmente estadounidenses de Rock and Blues, luego comenzaron a realizarse concursos de “enfrentamientos” , cuyos ganadores eran seleccionados por la audiencia. Este sistema se expandió fuera de la región, hasta difundirse en muchos países a partir de la década del 70´. Basado en una profecía de Marcus Garvey , las narrativas de las canciones de Reggae fueron adquiriendo nuevos significados emparentados con cuestiones socio-políticas que representaba a las clases marginadas de Jamaica, fue Bob Marley junto a los Wailers quienes difundieron el género y su discurso, primero hacia Estados Unidos y luego hacia todo el mundo. Bob Marley junto a Peter Tosh y Bunny Livingston crearon el grupo “Bob Marley and the Wailers”, en muchas de sus obras el mensaje era específicamente sobre la memoria y la resistencia de África, el éxodo, el retorno al continente, la esperanza, pero por sobre todo la concientización de la igualdad y la unidad de sí mismos. Desde la década del 70´ hasta nuestros días el Reggae ha continuado siendo parte de la música popular jamaicana y se ha expandido en otros “subgéneros ” como por ejemplo el dancehall Reggae, que se trata de un ritmo más acelerado, cuyas narrativas, por lo general no abordan problemáticas panafricanas. El Reggae se ha relacionado con el rastafarianismo como la búsqueda de un canal espiritual entre la isla y el continente africano, particularmente a partir de la figura del emperador etíope Haile Selassie I como la reencarnación de Jesucristo. Cabe agregar que tanto la música como la religión son factores, entre otros, que proporcionan medios para explorar la identidad africana en el Nuevo Mundo en la era del pos-colonialismo . Algunos ejemplos de esta dispersión, se dan en México, Belice, Cuba (La Habana), en Brasil con el Samba-Reggae en Bahía, el Reggae Jamaiquino en Salvador, Argentina, Colombia en las Islas de San Andrés y Providencia (algunos cantados en Creole), Panamá (asociado al Reggae cantado en español), Chile, Puerto Rico, Costa Rica, Venezuela, Alemania, entre otros. Un ejemplo específico es el que relata “Heri” (J.H. Blanco Alcalá, comunicación personal, 2020), quien indagó en la región del Caribe Sur costarricense y otros puertos caribeños de Centroamérica, informado por lugareños y amigos personales, quienes comentaron que si bien la música “se ha fusionado”, por lo menos en el Caribe Sur de Costa Rica se mantienen hasta hoy los ritmos tradicionales de la región, como el Calypso, pero que también están presentes el Reggae, el Ska o el Mento, actualmente muchos grupos allí combinan al Calypso con el Reggae, así como también con otros ritmos. Esto da cuenta da la dimensión transnacional que atraviesa este género que traspasa fronteras, se renueva, se retroalimenta (López-Negrete Miranda, 2016) con el país de origen, además, este proceso puede relacionarse con la fase que propone Geggus (2014), es decir desde una perspectiva horizontal de intercambios. Reggae, persistencia de identidad y memoria Cuando se habla de pervivencias musicales africanas en América, suele reducirse al aspecto percusivo, del toque de tambores (u otros instrumentos membranófonos e idiófonos), a las canciones antifonales, responsoriales y a un sin número de diversas manifestaciones musicales, sin embargo el Reggae, como música popular contemporánea en las islas intenta significar la persistencia del legado afro en América. Oliveira Pinto (1995) hace referencia, entre otras cuestiones, a la dinámica de los patrones rítmicos, a la relación entre lenguaje y ritmo, al timbre de las voces por mencionar algunas características estructurales que él propone porque son justamente, otros rasgos que emergen en este género como parte de esa misma identidad. Si lo comparamos con el creole, aquí también es relevante ver el proceso de adopción y adaptación que se “replega” para reconstruirse en nuevas representaciones y significados. De un tiempo a esta parte, sus narrativas manifiestan denuncia, oposición, unidad, paz, hermandad, el sentido plural, no por ello todas sus letras son políticas o de demanda, también las hay paisajísticas y de amor, pero sí vale hacer mención a que su gran fortaleza surge de este discurso de memoria colectiva por un pasado común. El Reggae, al igual que otras músicas, constituye narrativas en las que ubican a sus oyentes en lugares de representación de identidad y oposición, y eso puede verse en la imagen de los músicos, sus gestos y corporalidades, su discurso. La música en sí misma no es revolucionaria sino que es fuente de emociones y lo que necesitamos entender es el impacto que tiene sobre los individuos (Frith, 2001). Hoy las comunidades afrodescendientes constituyen corporalidades, maneras de reorganizarse, en esta dinámica, lo que se busca, es una nueva alternativa como forma de resistencia y a modo de representarse como espíritu de grupo (Ferreira, 2008), por tanto podemos adecuarlo al discurso propio del rastafarismo, de “hermandad” en el que se asumen como colectivo, o como exalta Garvey cuando hace referencia a que la “negritud” es para todos los africanos, los que estén dentro y los que estén fuera . Como cita Félix Valdés García: “Los esclavos africanos construyeron su historia y su hogar con los restos de la memoria, del lenguaje que se hizo rebelde, en el ritmo, la poesía, la música, la narración oral, la danza y la oratoria” (2017, Pag. 137) Esta cita refleja estos conceptos de pluralidad, hermandad y unión para reconstruir su propia historia en América y en el mundo. Typical Music Group BANNANA “Creole Language” San Andrés Island (Fotografía: Archivo personal) III. Aspectos musicales En este sentido, lo que primero impacta es la narrativa de las letras, con un fuerte contenido de denuncia frente a las asimetrías que persisten a pesar de la independencia, tanto en lo político como en lo social y lo económico, pero a su vez de sentimiento compartido, un mensaje de unión, esperanza, de identidad –que siempre fue inferiorizada. En cuanto a aspectos intrínsecos de la música intentaremos acercar algunos elementos característicos del estilo, si bien en otros trabajos específicos se han encarado algunas de estas cuestiones, nos interesa graficarlos a partir de dos audiovisuales didácticos en referencia a estos “códigos” musicales que refieren a estructuras de raíz africana adoptadas y resignificadas como propias. Audiovisual n° 1 : https://youtu.be/-FqeAWlzw_k?si=2RgaFTpUotQ17GLY En este material, se hace hincapié en el Off-Beat que es la acentuación del 2do y 4to tiempos, característica propia del estilo y de la influencia afro que también, se comparte con otros géneros (Blues, Jazz, Rock, Ska, etc.) pero a diferencia del Ska, en el Reggae se presenta con un tempo más ralentizado. Presentamos, en la Figura Nro 1, un ejemplo escrito del Off-Beat, se hace la aclaración de que todos los acentos (como aquí se marcan “>”) no se expresan gráficamente en la partitura ni detallados en cifrado alguno, sino que, justamente, es algo propio del estilo que los músicos ya tienen incorporado. En un segundo momento (a partir de 0.38” del audiovisual en cuestión), lo pretendemos graficar es el Skank o toque muteado en el acompañamiento, técnica que consiste en que las cuerdas no sean presionadas totalmente (haciendo referencia a la mano que está en el diapasón) muy propio de la sonoridad Reggae. Por último (a partir del minuto 1.39” del mismo audiovisual), hacemos referencia a las cuerdas apagadas en la mano derecha, es decir, cuando el instrumentista apaga las cuerdas con la mano que rasguea, mutea con la palma (en este caso la derecha) que es la que le da esa sonoridad “cerrada”. Figura Nro. 1 – Ejemplo del Off-Beat Audiovisual n° 2 : https://www.youtube.com/watch?v=xtCm1Mqotos&t=62s En este segundo material se deja ver el “bajo intermitente”, también característico del estilo, en el que el rol del instrumento aparece para realizar un comentario y luego desaparece. Ese gesto es continuo, es decir que no lo hace ocasionalmente sino que se manifiesta como una base rítmica que se extiende sin interrupción durante todo el acompañamiento. Podríamos decir entonces, que estos toques, esta manera de práctica musical nos devela una forma más de manifestar y hacer música; que puede ser diferente, original, que se sale de la dinámica conocida para brindarnos nuevos paisajes, nuevos “otros”; y con ello, preguntarnos ¿Hay allí revelación, rebelión, revolución...? Reflexiones finales Cuando pensamos al Caribe, lo imaginamos como un lugar paradisíaco, con hermosos paisajes, agua cristalina y climas cálidos y reconfortantes, sin embargo esta noción de paraíso, es una falsa imagen de un paraíso inventado que estuvo signado como una región de muerte, sometimiento, sociedades esclavistas, asimetrías y dominación; pero también de resistencia y rebelión invisibilizadas. La “conquista” que se dio en el siglo XV -la primera isla colonizada por el imperio español fue Haití que denominaron “La Española” -, se trató en un principio de un sistema monopólico extractivista que fue pacífico primero, para transformarse inmediatamente en un proceso violento y genocida con la ambición de una producción azucarera. En el Siglo XVI se tornó muy costosa esta producción y comenzó una etapa de disputas en la que entraron en juego ingleses, franceses y holandeses piratas que intentaron adueñarse de las riquezas que España extrajo de América. La Revolución de Haití fue algo impensado, lamentablemente fue negada y tomada como un coletazo de la Revolución Francesa, otros discursos argumentan que fueron los blancos tiznados quienes la iniciaron y otra de las corrientes afirma que los esclavizados fueron movilizados; los hechos demuestran que en definitiva esta sublevación fue un modelo a seguir de gran influencia para toda la región. En Jamaica este proceso no fue muy distinto, al igual que en toda la región caribeña, también padeció de racialidad y dehumanizaciones. A pesar de la independencia, los colonizadores continuaron ocupando los lugares “privilegiados”, hecho que provocó una mayor fractura entre las clases sociales y que no representó oportunidad de crecimiento alguno en ningún aspecto. Con el correr del tiempo, surgieron debates conceptuales que sentaron bases del anti-colonialismo, panafricanismo y fueron portadores de pensamientos críticos y propios que representaron nuevas construcciones acerca de la hermandad, la unión, la igualdad de derechos y oportunidades hacia toda la humanidad en general y para los africanos en particular. La música Reggae bebe de estos conceptos, se identifica con ellos, y en sus poesías expresa estos mensajes de Dios, amor y esperanza combinados con narrativas de demanda, en memoria de su origen y pasado, recontextualizados en la contemporaneidad desde lo colectivo. En esta esfera sonora, se presentan ciertos elementos, códigos musicales, que recrean esta historia de desplazamientos y simbolizan en sus estructuras hibridadas estas asimetrías. En este contexto de dominación y resistencia lo central es la pervivencia de la memoria que conlleva a la reafirmación de una identidad y un emblemático pensamiento afrolatinoamericano.

Notas de la ponencia:

1 Normas APA. Este artículo fue elaborado en el marco del Seminario: El Caribe: Frontera Imperial: Dominación y revolución en las Antillas, trayecto académico perteneciente al Centro de Estudios latinoamericanos de la Escuela de Humanidades de la Universidad de San Martín (Argentina) y presentado parcialmente en las 2das Jornadas de Etnomusicología (Ver: Bibliografía). 2 En el imperio francés se da una situación similar, pero eran denominados “engangé”, quienes posteriormente también fueron esclavizados. 3 Jamaica, además de la industria azucarera, desarrolló la ganadería y continuó cultivando tabaco, jengibre, cacao y algodón (Naranjo Orovio, 2017, p. 240). 4 En un principio no se trataba de esclavizados, sino de prisioneros blancos, irlandeses y escoceses denominados “indeteured servants”; pero, a partir de 1660 se reemplaza a los servants por esclavizados africanos. 5 Puede entenderse como pervivencia de las tradiciones, ya que mantuvo el contacto con su oralidad -su religión y sus músicas- a pesar de la translocación. 6 Debido a que no había intención de vivir en la isla. 7 Miembro del parlamento británico. 8 La independencia de Haití recién fue reconocida por Inglaterra y algunos países europeos en 1825. 9 Pertenecía a los affranchis que era un grupo de mulatos libres poseedores de pequeñas plantaciones, aunque Vastey nunca tuvo esclavos. Fue el más destacado de los intelectuales haitianos de dicho período (Martínez Peria, 2017). 10 Sistemas ambulantes de sonido. 11 T. Hecken, M. S. Kleiner (Hrsg.), Handbuch Popkultur, DOI 10.1007/978-3-476-05601-6_9, © Springer-Verlag GmbH Deutschland, 2017. 12 Ibelema, Minabere: https://www.academia.edu/8490734/Reggae_as_Informtion_for_Africans 13 Hay muchos otros reconocidos músicos representativos del género de la época mencionada como, Jimmy Cliff, Peter Tosh, Dennis Brown, Steve Biko, Jah Bless, Alpha Blondie, Black Uhuru, etc. 14 Celebrating Latino folklore. An Encyclopedia of Cultural Traditions, Volumen 3: P-Z, Editor: María Herrera-Sobek, Santa Barbara, California-Denver, Colorado-Oxford, England, 2012. 15 El rastafarismo surgió en el Caribe, en la década del 30´, como un movimiento popular autoconvocado, de un sector de la población, que buscaba en el Reggae una forma de comunicación (Campbell, 1988). 16 Idem 11. 17 Jorge Heriberto Blanco Alcalá; Músico y Productor Musical, Michoacán, México. 18 https://www.youtube.com/watch?v=DKFufCwaSJo 19 Agradezco al músico guitarrista y compositor Emiliano Cerman (Argentina) que ha brindado su tiempo y saberes para este trabajo: (E. Cerman, comunicación personal, 2020). 20 Hasta el minuto 1.00”. 21 Fue el primer lugar donde se recibieron a los esclavizados y el lugar donde se dieron las primeras resistencias y cimarronajes.

Bibliografía de la ponencia

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Fuentes de la ponencia

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