“Se pasan la bolilla”. Estado e internet en poblaciones rurales de la Puna de Jujuy, Argentina

SP.16: Antropologías rurales en Latinoamérica y El Caribe: desarrollo, articulación y proyecciones en contextos urgentes de privilegios y desigualdades

Ponentes

Nombre Pertenencia Institucional
Martina Di Tullio CONICET - Instituto de Arqueología, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires

Introducción

La Puna de Jujuy, en el extremo noroeste de Argentina, es una región habitada por comunidades rurales e indígenas de origen quechua. Al día de hoy, la mayoría no cuenta con señal de telefonía móvil. En un mundo que exige cada vez más la digitalización de las actividades cotidianas, sobre todo desde la pandemia, la falta de conectividad se constituye como un nuevo campo de desigualdad.

Las dificultades geográficas y la baja densidad poblacional del área hacen poco rentable para las empresas privadas la inversión en infraestructura para la conexión a internet. Por eso, en 2019 el Estado provincial instaló redes de wifi público y gratuito en las plazas de 19 localidades. Sin embargo, en un ambiente de clima extremo y frecuentes cortes de electricidad, tener que salir de sus casas para conectarse a internet generó nuevos obstáculos. Una de las comunidades envueltas en esta situación fue Cusi Cusi (Departamento de Santa Catalina), que durante años reclamó para tener internet domiciliar, lo cual despertó un ida y vuelta de proyectos, notas, intercambios y conflictos entre agentes del Estado provincial y funcionarios del Estado Nacional.

A partir del trabajo de campo etnográfico realizado en Cusi Cusi en el marco de mi investigación doctoral, en esta ponencia presentaré las percepciones y prácticas de distintos actores sobre este proceso de negociaciones, que no solamente dejó al pueblo esperando con un internet de baja calidad por varios años, sino que además provocó un hartazgo respecto de la injerencia estatal en los asuntos locales. Una expresión compartida y repetida por diversos habitantes ha sido que ambos gobiernos “se pasan la bolilla”, refiriéndose a que la provincia echaba la culpa a la Nación y viceversa. Finalmente, en agosto de 2023 una empresa privada pudo ofrecer sus servicios en el pueblo, y la comunidad la eligió por sobre otras formas de conectividad. En el contexto de avance de la ultraderecha en el país y de replanteo del rol del Estado, el objetivo de este trabajo es reflexionar sobre cómo opera el aparato estatal en los márgenes rurales del país y las transformaciones que directa o indirectamente generan en ellos las políticas públicas, la burocracia y los planes de desarrollo tecnológico. 

El Estado en los márgenes

Para este trabajo recupero algunos aportes de la antropología política focalizada en los “márgenes” del Estado, según la cual es en los espacios donde el poder estatal es inestable, siendo incluso un margen en sí mismo, donde quizás puede observarse y percibirse mejor sus modos de funcionamiento (Asad, 2008; Das y Poole, 2008; Graeber 2006). Según Aretxaga (2003), en los márgenes no hay un déficit de Estado, sino, por el contrario, un exceso de prácticas estatales: demasiados actores compitiendo para actuar como el Estado, realizando prácticas de legibilidad y control. Así, no existe una entidad estatal unitaria, no es una cosa, sino que el Estado es reconocible por los efectos de discursos, reglas y prácticas de poder. El Estado, al necesitar exclusiones constantes para definirse, hace que aquellos que son excluidos sean incluidos a través de esa misma exclusión (Aretxaga, 2003). La antropología de los márgenes evidencia que esos bordes son supuestos necesarios del Estado, así como la excepción es a la regla (Das y Poole, 2008). 

La investigación antropológica se focaliza en las formas en que las modalidades y prácticas estatales son experimentadas, concebidas e imaginadas por diferentes sujetos, configurando su experiencia de lo político (Das y Poole, 2008). En los márgenes, los encuentros con el Estado se dan en los contactos con los funcionarios locales, conocidos por la gente, y en las prácticas de la vida cotidiana. También se da a través de la burocracia (Graeber, 2006) y las políticas públicas (Shore, 2010). En tercer lugar, puede identificarse en los discursos, narrativas y fantasías que se generan alrededor del Estado, que incluye ideas sobre corrupción y abandono. La antropología puede así mostrar cómo las formas de acción política y económica que han sido relegadas a los márgenes pueden también reconfigurar al Estado como un margen del cuerpo ciudadano. 

Contexto y actores involucrados

Cusi Cusi es un pueblo ubicado en el Departamento de Santa Catalina, en la Puna de Jujuy, a 3800 msnm y con un clima de temperaturas y vientos extremos. Según el censo de 2010, cuenta con aproximadamente 300 habitantes, de los cuales la mayoría se reconocen dentro de la comunidad aborigen quechua Orqho Runas. Cuentan con dos niveles de autoridades locales: la comisión municipal y la comisión de la comunidad aborigen, cada una con sus respectivos representantes.

La economía tradicional fue siempre el pastoreo de camélidos, y en los campos también se realizan cultivos de altura, sobre todo la papa y la quinoa. Las mujeres de Cusi Cusi tienen una cooperativa de artesanas denominada Puya Puya, que comercializa tejidos a nivel local y hacia ferias de otros pueblos desde 2019. A pesar de esta larga tradición, cada vez menos personas se dedican a la actividad agropecuaria. Algunas trabajan en la Mina Pirquitas, bajo una empresa estadounidense. Otras actividades importantes son el trabajo en el sector público, con cargos ya sea en el municipio o en las instituciones escolares; el comercio en los almacenes, y el creciente turismo. 

En cuanto a infraestructura de comunicaciones, hasta 2016 no había tendido eléctrico en Cusi, y hasta 2019 contaban solamente con una cabina telefónica para todo el pueblo, y con un espacio privado tipo ciber. En este contexto empezaron a ejecutarse políticas para la instalación de conectividad en el pueblo. Al tratarse de un problema de infraestructura de gran escala, las decisiones han sido tomadas por actores externos a la comunidad. En términos técnicos, la infraestructura de internet la opera ARSAT, un organismo nacional, pero su manejo puede realizarse desde distintas entidades. En Cusi Cusi, han sido dos los agentes principales.

En primer lugar, el programa Jujuy Digital S.A.P.E.M. (Sociedad de Participación Estatal Mayoritaria), creado en 2016 y puesto en marcha en 2018. Su objetivo fue llevar internet a las localidades de la provincia. En la Puna se conectaron 19 localidades, todas accesibles desde la ruta 40 (Gobierno de Jujuy 2019b). El segundo actor de importancia ha sido el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), dependiente del gobierno nacional. En 2021 el ENACOM creó los proyectos “Roberto Arias” para la promoción de redes comunitarias de internet. Se trataba de financiamiento para localidades de menos de 5000 habitantes que quisieran armar una red autogestionada, por la cual los cobros del servicio a los domicilios irían a la comunidad misma en forma de cooperativa. 

Es relevante resaltar que los cargos y el manejo de estos organismos depende de los poderes ejecutivos. Por ende, hasta 2019 coincidieron los partidos al frente tanto del gobierno provincial (Morales, radical) como nacional (Macri, PRO); mientras que a partir de ese año con el cambio del gobierno nacional a Alberto Fernández (justicialista) pasaron a ser oposición. ¿Cómo operan y cómo influyen estos vaivenes de intereses políticos en Cusi Cusi, que es sin duda un margen territorial y social para ambos Estados? 

Metodología

Esta pregunta puede abordarse desde un enfoque etnográfico, sensu Rockwell (2009). Siguiendo esta mirada, la información para este trabajo surge principalmente de mi trabajo de campo etnográfico en la comunidad de Cusi Cusi. Si bien conozco el pueblo desde 2017, hasta el momento realicé tres estadías de campo específicamente etnográficas entre el 2022 y el 2023: 15 días en octubre 2022, un mes en abril-mayo de 2023 y una semana en octubre de 2023. Durante estos períodos, participé de múltiples actividades y espacios sociales de la comunidad, conversé formal e informalmente con diversos habitantes y llevé a cabo entrevistas en profundidad grabadas a 60 personas de distintas edades, ocupaciones y creencias políticas y religiosas. Las preguntas de las entrevistas versaron sobre diversos ejes temáticos relacionados a los medios digitales. En este trabajo focalizaré en las expresiones de los actores relativas al proceso de instalación de internet en la comunidad. 

También tuve la oportunidad de entrevistar a dos funcionarios estatales involucrados directamente en este proceso. El primero fue Carlos Quiroga, ex delegado del ENACOM en Jujuy, a quien entrevisté presencialmente en San Salvador en abril de 2023. La segunda fue la Ing. Valeria Mendoza, presidenta de Jujuy Digital S.A.P.E.M. entre 2018 y 2020 y nuevamente desde 2023, a quien entrevisté virtualmente en mayo de 2023. 

Desarrollo

Primera etapa (2019-principios 2020)

El 4 de mayo de 2019 se inauguró la señal de wifi pública y gratuita en la plaza de Cusi Cusi (Periódico Lea, 2019; Gobierno de Jujuy, 2019a) con la presencia del gobernador Morales. La gestión para que esto suceda fue hecha por Mendoza desde la S.A.P.E.M. Ella relató que en 2017 recorrió en persona los distintos pueblos y quedó sumamente conmovida por la situación de desconexión: “Acá es donde el Estado tiene que estar presente.” Fue a ella a quien “se le ocurrió” poner internet en las plazas. Según me contó un ex comunero, los/as habitantes habían sugerido que la señal se instalara en un sector más alto del pueblo, así podría tener un mayor alcance. Pero el programa decidió respetar la propia planificación y ubicarlo en la plaza frente al edificio municipal. Así, comenzó la dinámica de salir de las casas para ir a conectarse. 

A principios de 2020 Mendoza terminó su gestión en la S.A.P.E.M. y quedó a cargo el Ing. Romano. En ese verano, las lluvias fueron tan fuertes que el río levantó y rompió los cables de fibra óptica que habían sido enterrados al lado de su orilla. La provincia envió funcionarios de ARSAT a reparar los daños. Analía, artesana de Cusi, cuenta que estos técnicos se quedaban en su casa y le comentaban sobre sus trabajos: “Y ellos me decían ahí, está bueno que tengas una compu porque va a venir también internet para una computadora en la casa. Y así me decían, viste. -¿Y qué pasó? -No sé qué se hizo, la plata se desvió, le hicieron un mal uso y como que ya no alcanzaba ya para hacer la mejoría”. 

En esos meses, los funcionarios de S.A.P.E.M. le dijeron a la comunidad que hicieran un sorteo para ver en qué casas instalar wifi, porque no había suficientes equipos para todos. Se eligieron así 11 familias al azar. Los técnicos fueron a cada una de las casas sorteadas a probar las instalaciones eléctricas. Florinda, que había salido sorteada y estaba “saltando de una pata” de la felicidad, cuenta que los técnicos hasta llegaron a prender el módem en su casa y comprobar que funcionara. Sin embargo, después se llevaron los aparatos, se fueron y no terminaron la obra. Al consultar a Mendoza por estos sucesos, declaró: “Sí, que estuvo muy mal. Yo no fui, fue la persona que me reemplazó. Yo jamás habría hecho un sorteo.”

Segunda etapa (marzo 2020-2022)

En marzo de 2020 comenzó la pandemia. El wifi instalado en la plaza el año anterior permitió el dictado de clases virtuales, con sus alcances y limitaciones, y mantenerse en contacto con familiares. Sin embargo, hubo que sortear la contradicción entre el mandato de no salir de sus casas, y la necesidad de tener que salir a la calle para conectarse. Como expresa María, presidenta de las artesanas: “Tenés que venir a la plaza, en plena pandemia no te dejaban ni acercar, tenés que estar dos no más, después hay otro ahí. Por hora, porque, 6 minutos tenías… Y entonces bueno, y ahí era muy difícil.” Además, aumentó la cantidad de actividades que requerían de conexión, lo cual exigió la demanda sobre la red. Esto trajo complicaciones especialmente para la educación: “Porque los chicos eran todo clase virtual. Y no podían hacer las tareas, no podían recibir, enviar, por razones de que no había internet. Y si salías a la plaza todo era limitado… De 15 minutos. Y a veces cuando te mandaban, así en PDF no, no descarga rápido porque no alcanza el internet, muy lento” (Silvia, comunera); “Fue complicada porque pareciera que Cusi Cusi sería parte de la orilla de la ciudad de Jujuy, porque decían: informe de esto, informe de aquello” (profesor de historia).

La mayoría de las personas con las que conversé expresaron su insatisfacción respecto de tener internet solo en la plaza, y su deseo de tener en los domicilios. Laura, auxiliar de enfermería, explicó que: “Yo para venir a comunicarme, tengo que venir hasta la plaza. (...) Y ahí a veces se pone el clima muy frío, entonces, no... Aunque quisiera venir a comunicarme, pero no vengo”. Candelaria, una artesana, expresó:

“Veo que hace falta. Porque a veces está frío y llueve y a veces hay emergencia y tenés que salir a la plaza, no queda otra. (...) A veces por salir, por tener miedo, frío, tener miedo de lluvia, no se va uno a comunicarse. Y hay que estar un rato y tenés que estar ahí. Y después hay que venirse. (...) Son dichosos los que viven allá arriba, ahícito alcanza todo.”

En esta última cita puede verse lo importante que resulta la disposición espacial en la problemática de la conectividad: la diferencia entre quienes viven más cerca y quienes viven más lejos de la plaza. Simona, una de las cocineras de la escuela primaria, contó: 

“Y mientras nosotros vivimos leeeejos [sic], que vivimos lejos, y tenemos que quedarse en la plaza y ni siquiera señal tenemos. Y cuántas veces yo quería tirar mi celular porque no tengo señal. Y da bronca que vos te vas con el frío y de noche y todo… Y no podés comunicarte. Y otro feliz en su casa, esos que están ahí en la plaza.” 

Al parecer, según varios testimonios, en un principio la señal del módem de la plaza tenía un alcance y velocidad mayores, cubriendo un amplio radio de manzanas a la redonda. Sin embargo, algunos vecinos que viven cerca adquirieron routers a través de los cuales repitieron la señal pública dentro de sus domicilios. Esta práctica redujo así tanto la llegada como la calidad de la red en la plaza, y ocasionó conflictos dentro de la comunidad. Un ex comisionado contó que habían hecho una campaña contra esta actitud “clandestina”, dándoles un plazo para que bajen sus routers. Sin embargo, dijo que “no nos hemos puesto firmes” y por eso esas personas continuaron usando la señal pública. Al conversar con una señora que justamente había instalado un repetidor en su casa, justificó su accionar al declarar que, dado que la señal de la plaza es gratuita, no le estaba robando a nadie. 

En todo este contexto de malestar y frustraciones, Carlos Quiroga, entonces delegado de ENACOM en Jujuy, se puso en contacto con la comunidad. Ofreció asistencia y acompañamiento legal y técnico para la formulación del proyecto “Roberto Arias”, con el fin de que Cusi Cusi tenga internet domiciliar gestionado de forma comunitaria. En abril de 2021 les aprobaron la licencia, pero en abril de 2022 el comunero fue a Buenos Aires con una carta escrita a mano para insistirle al director del ENACOM que avance con la instalación. En octubre de ese año, conversando sobre el tema, me compartieron una copia de esa solicitud, la cual declaraba: “Solicitamos sea aprobado en forma muy urgente porque desde provincia nos dijeron que nos olvidemos de la conexión de Jujuy Digital por razones particulares”. La S.A.P.E.M. parecía entonces fuera de la cuestión. También me pidieron si podía consultar por el estado del trámite en Buenos Aires. Cuando volví, fui a la sede central y conseguí un contacto con el cual podía hacer el seguimiento. A fines de noviembre de 2022 el proyecto estaba aprobado por todos los niveles, faltando solamente la firma del Directorio para implementarse. Es allí donde el proyecto quedó trabado y por muchos meses no tuvimos más actualizaciones. 

Tercera etapa (2023)

Mientras tanto, en Cusi Cusi seguían esperando. ¿Por qué no podían tener en las casas? Si la fibra estaba ahí, si habían probado en los domicilios y funcionaba. Si, como dijo Mendoza, “tengo toda la fibra tirada en la puerta de la casa” pero la gente sin comunicación. Realicé esta pregunta a distintas personas de la comunidad y la mayoría de las respuestas apuntaron a la política: según Concepción, artesana, “es de política” porque los usan “para hacer campaña, o para los votos (...) es más político que [para] ver el beneficio de las personas, no hace falta tener la política para dar a la gente”. Silvia, comunera, explicó que: “Hay un, cómo te puedo decir, como que ambos se, se echan la culpa digamos uno… Se echa la culpa a Nación y otro a provincia…”. Fernando, guía de turismo, también apuntó a los conflictos entre gobiernos: 

“Más que nada el problema es la política, porque si no fuera por la política, yo creo que ya el internet lo hubiéramos tenido hace años, no ahora. -¿Y cuáles fueron esos problemas políticos? -Que no lleguen a un acuerdo, (...) o que hay pelea entre el gobierno nacional y provincial, entonces es como que nunca llegan a estar con ellos. Y por culpa de ellos siempre pagamos nosotros los que vivimos acá y los que van a la escuela.” 

En la misma línea, quienes estuvieron más directamente involucrados en las gestiones y reclamos por internet domiciliar explican: 

“Mirá, entre provincia y nación se tiran la bolilla. Provincia dice, no… ARSAT todavía no nos autoriza, todavía no nos aumentan las megas, eso dice provincia. Y Nación dice ‘no, acá están encargados la S.A.P.E.M., Jujuy Digital, ellos tienen que hacer todo’, y la verdad… Eso es lo que nos dicen, digamos, nosotros vamos a S.A.P.E.M., nos dicen que Nación es el problema. Vamos a provincia, nos dicen, no, acá el problema, el problema es de Nación. (...) Para mí es un problema político.” (Porfidio, ex comisionado)

“Y bueno ahí, tengo entendido que S.A.P.E.M., que es una empresa privada de Jujuy, de la provincia, presentó un proyecto global, que es en lo que es toda la provincia y a bajo costo, y por supuesto, de todo ese proyecto, digamos. Entonces a Nación le convenía que una comunidad aborigen presente un proyecto, por así un ejemplo, de 200.000, cuando S.A.P.E.M. presentaba un proyecto global por varias comunidades que son ese proyecto devaluado que son 80.000, un ejemplo. Entonces Nación ¿qué hizo? Se lo dio a S.A.P.E.M. de la provincia para que ellos hagan todas las conexiones de redes de internet, en todas las comunidades.” (Santos, ex comunero)

Cuando conversamos en abril de 2023, Quiroga me informó que en diciembre de 2022 se había dado de baja el proyecto ENACOM justamente porque coincidía con el área para la cual tenía ya un proyecto financiado la S.A.P.E.M. Así, ENACOM quedó fuera del partido. Quiroga explicó que “la plata estaba, la burocracia estaba, el problema fue que se quiso priorizar un modelo de negocios distinto (...) hay una decisión política de avanzar con un modelo de comunicación con los medios privados”. 

Mientras tanto, en agosto de 2022 Mendoza había vuelto a ser la presidenta de S.A.P.E.M. Sobre el conflicto con ENACOM, ella argumentó: 

“Es que no correspondía. Se cayó porque, a ver, a mí me dio la plata ENACOM, yo la gané, yo hice la fibra. No se inauguró ni se bajó el servicio domiciliario porque ARSAT no tenía capacidad para liberarme ahí. (...) Ellos lo que hicieron es presentar un proyecto igual que el mío. O sea, con el mismo fondo pagar dos veces una obra. (...) En esto no tiene la culpa ARSAT. Las tecnologías vienen de afuera. Tenemos problemas con las importaciones. No es que no haya, no hay mala voluntad.” 

Al momento de la entrevista, mayo de 2023, explicó que ya había conseguido los equipos, y que en dos semanas iba a iniciar las obras para instalar internet domiciliar en Cusi Cusi y las demás localidades de la Puna: 

“Dentro de dos semanas voy a ir yo localidad por localidad a darle las buenas nuevas y empezar el esquema que ya es un esquema comercial. A ver, nosotros no podemos regalarle el servicio. Y esa es la realidad. ¿El Estado estuvo presente? Sí. ¿Hizo la obra? Sí. ¿Conseguimos los fondos e hicimos la última milla? Sí. Un privado jamás lo hubiera hecho porque no le es rentable. Para el Estado, eso no tiene que ser un obstáculo. El Estado lo hizo, sí. Ahora yo voy a brindar el servicio, pero se los voy a cobrar con una tarifa social, una tarifa subsidiada, que es una tarifa que ellos pueden pagar y que a mí me permite sostener esa red. (...) Es lo justo. También es esto, ¿entendés? Enseñarles que el Estado está, pero hasta ahí.” 

Sin embargo, el internet domiciliar no estuvo listo en esas dos semanas, y la situación política fue cambiando. En junio de 2023, tras dos semanas de paros y reclamos salariales docentes, el gobierno provincial aprobó súbitamente una Reforma Constitucional en la que se cambiaban estatutos sobre los territorios indígenas, sin la consulta previa e informada a las más de 400 comunidades de la provincia. Esto desató un estallido social en la provincia denominado el “Jujeñazo”. Hubo manifestaciones y cortes de ruta permanentes en distintas partes de la provincia, contestadas por represiones policiales violentas. También un grupo con representantes de distintas partes de la provincia, el III Malón de la Paz, viajó hasta Buenos Aires para hacer el reclamo de intervención al Congreso de la Nación. Este suceso influyó significativamente en la relación de las comunidades con el gobierno provincial.  

Final (agosto 2023)

A principios de agosto de 2023, una empresa privada de internet llamada TUX consiguió la licitación para hacer uso de la fibra óptica para proveer sus servicios en Cusi. Cuando S.A.P.E.M. se enteró, fueron también a la comunidad a ofrecer la instalación domiciliar. Así, finalmente los/as cusi cuseños/as se vieron ante dos alternativas para contar con internet en sus casas: 

A pesar de que el servicio ofrecido por S.A.P.E.M. resultaba más conveniente tanto en términos técnicos —no se ve tan afectado por el clima— como económicos, 57 familias eligieron instalar TUX en sus casas, y solo 26 aceptaron el trato con S.A.P.E.M. ¿Por qué se dio esa preferencia? 

María, Beatriz y Concepción, parte del grupo de artesanas, mientras tejían me contaron que eligieron TUX para no depender del gobierno si le pasaba algo a los equipos: “Gratis te sale más caro, porque cuando pagás tenés derecho a reclamar si se arruina, mientras el otro si es gratis CUÁNDO va a venir a arreglar”. Tal fue su determinación que Beatriz vendió una de sus llamas para pagar la cuota anual del servicio por adelantado. Las artesanas también dijeron que algunos de los vecinos que instalaron S.A.P.E.M. tuvieron problemas con los aparatos al poco tiempo, y que quienes eligieron ese servicio “fueron los mismos que votaron a Morales”. María expresó: “Mirá si nos hacíamos colocar por gobierno y perdía Morales y nos sacaba todo. Prefiero pagar que gratis”. Sea o no así, puede notarse la fuerte asociación presente en su imaginario entre la S.A.P.E.M. y el gobierno de la provincia, con la desconfianza en uno traduciéndose en la desconfianza en la otra.

El mismo razonamiento lo encontré entre los mineros. Aníbal afirmó que “no queremos saber NADA con el gobierno”, y Félix dijo: “Me puse TUX para no saber nada con Morales”. Según Cándido, en junio “se cansaron de depender del gobierno, que te dan y después te quitan todo. Mejor no tener vínculo con el Estado, más allá de pagar impuestos y ser ciudadanos de acá. Si hay opción privada, es mejor”. También remarcó que para reparar los equipos es imposible si hay que esperar al gobierno, mientras que a la empresa “la llamas y listo”. 

La mayor facilidad en caso de problemas técnicos también fue remarcada como motivo para elegir TUX por la comunera y por dos mujeres más con las que conversé al respecto. Otra causa señalada por Soledad, dueña de un hospedaje, fue que TUX le permitía poner una menor cantidad de megas para su alojamiento y por ende pagar el mínimo. Además, Pilar, vocal de la comisión de la comunidad aborigen, explicó que no quiso instalar S.A.P.E.M. porque había que firmar un contrato que supuestamente tenía en la letra chica que si querías darte de baja, ibas a tener que pagar la instalación. Recordó además que “NOTAS hemos hecho, hemos esperado AÑOS y no han venido del gobierno” y por eso prefirió TUX.

Por otro lado, encontré a tres personas que habían elegido el servicio de S.A.P.E.M. Clemente justificó su elección porque la fibra óptica es una modalidad más estable de conexión. Amalia, en cambio, la eligió simplemente por ser lo más económico. Y Gisela aceptó S.A.P.E.M. por ser una empresa que ya conocía de hace años. Sin embargo, al leer el contrato vio que algunas de las cosas que se habían dicho oralmente no estaban por escrito. Entonces, agarró una lapicera y escribió ella misma esas condiciones “que faltaban”. Lo firmó y lo entregó así, sin consultarles por sus modificaciones.

Todo esto se dio antes de las elecciones PASO del 13 de agosto. En ellas pudo verse el descontento provocado por la Reforma traducido en números. Morales, pre-candidato a vicepresidente en la fórmula con Larreta, a pesar de ser jujeño quedó en segundo lugar con 18% de los votos, a solo un punto de diferencia del candidato justicialista Massa (17%). En cambio, en la provincia se dio el batacazo del candidato de ultraderecha Javier Milei con casi el 40% de los votos. 

Reflexiones finales

La instalación de internet en Cusi Cusi ha sido un proceso político debido a la injerencia directa de actores estatales, a su utilización en contextos de campaña electoral y a su influencia en los modos de vida de los/as habitantes de la comunidad desde un modelo externo. A continuación, desglosaré estas tres afirmaciones.

Con respecto a la primera, la fibra óptica llegó a la comunidad a partir de obras hechas con fondos públicos y desde el gobierno provincial. El mantenimiento de la infraestructura también tuvo que ser hecho por técnicos estatales. Esta política pública, en términos de Shore (2010), se presentó como obvia, racional e incuestionable, un instrumento para el progreso. Sin embargo, la comunidad no estuvo satisfecha. A la hora de luchar por ampliar la red a los domicilios, los/as cusi cuseños/as tuvieron que enfrentarse a la burocracia estatal nacional, incluso para pedir ser gestores independientes de su propio internet. Para ello debieron aprender el lenguaje del Estado, escribir notas y proyectos, “ordenarse” desde el punto de vista legal, y hasta viajar a Buenos Aires para que les presten atención. Como plantea Graeber (2006), en este contexto rural donde las técnicas de administración son vistas como imposiciones extrañas, es el subordinado quien debe comprender su funcionamiento y no al revés. El ex comunero me asoció a mi, proveniente de afuera, con ese mundo extraño que estaban tratando de descifrar, y me pidió ayuda a pesar de mi total desconocimiento sobre el funcionamiento del ENACOM. Y Gisela, a la hora de firmar un contrato con el gobierno provincial, escribió ella misma sus condiciones sobre el papel, tratando de ser ella también una jugadora.

En segundo lugar, la política estuvo presente en forma de acciones partidarias. Cuando en 2019 se llevaron a cabo la mayor parte de las obras de Jujuy Digital S.A.P.E.M., se habían alineado dos factores: por un lado, que gobernaba el mismo partido en la provincia y en la Nación; por otro lado, que se trataba de un año electoral. Tras la re-elección de Morales, a nivel nacional asumió la presidencia el justicialismo. A partir de ahí, la actividad de la S.A.P.E.M. pasó a ser casi nula, y en cambio ganó terreno el ENACOM. Sin embargo en el 2023, nuevamente año electoral, volvió a ponerse en marcha la S.A.P.E.M., que justamente se presentó en Cusi Cusi ofreciendo finalizar la obra solo días antes de las PASO. Un aspecto interesante en el discurso de Mendoza es cómo ella presenta y experimenta las acciones del programa como un proceso personal de logros y aciertos propios. La perspectiva de los actores que permite la antropología resulta así útil también para entender el accionar de actores de los poderes hegemónicos.

En tercer lugar, fue un proceso político porque impuso desde afuera cambios en las formas de vida. Jujuy Digital armó un modelo de pueblos con conexión wifi en sus plazas, y aplicó este esquema a las 19 localidades, a pesar de que en Cusi le pidieran colocarlo en otra parte del pueblo para mayor alcance. En términos de Scott (1998), se decidió imponer el mapa a la realidad, homogeneizando y simplificando el terreno social. Pero la complejidad de la vida real no puede ser encajada dentro de los esquemas, y lo que pretendía ser una forma de inclusión —wifi público y gratuito— trajo a su vez nuevas desigualdades, conflictos y dificultades en la vida cotidiana de Cusi Cusi: vivir más cerca o más lejos, tener o no un repetidor, aguantar o no el frío se volvieron nuevos factores que complicaron la posibilidad de conectarse. Se modificaron también rutinas, espacialidades, oportunidades educativas y laborales, e incluso la relación con el Estado, que pasó a ser individualizada a través de trámites digitales, en un proceso de construcción de subjetividades autorreguladas (Shore, 2010). Como expresó uno de los profesores, parecía que por considerarse una zona conectada Cusi Cusi podía responder a las demandas de llenar informes al mismo ritmo que en la ciudad de Jujuy.

Todo esto denota cómo en un lugar tan al margen como Cusi las prácticas estatales tienen un doble juego de inclusión y exclusión. Lo que se vivió en estos años en la comunidad no ha sido necesariamente un déficit del Estado, sino, como dice Aretxaga (2003), un exceso de prácticas estatales: primero, porque el Estado no se presentó como homogéneo, sino que actuó de forma fragmentada en distintos niveles con intereses contrapuestos —el provincial y el nacional—; segundo, porque a pesar de esta doble injerencia, ningún nivel fue capaz de atender a las demandas de la comunidad en el tiempo y forma esperados, sino que su presencia fue percibida más como un obstáculo que como una facilidad para sus habitantes. La población local buscó colonizar la práctica política mediante formas de regulación propias, ya sea tratando de limitar el uso de routers o presentando un proyecto alternativo. Sin embargo, no fueron efectivos. El pase de pelota de un lado al otro fue desgastando el vínculo con los Estados por parte de los/as cuseños/as, y cuando sucedió el Jujeñazo se terminó de fragmentar la confianza que tenían con el gobierno provincial. De este modo, la respuesta de la comunidad, tanto en la instalación de internet como en las urnas, ha sido expulsar al Estado a los márgenes de su propia vida (Arextaga, 2003).

Retomando lo propuesto por Quiroga, queda abierta la duda de si acaso, detrás de todo, no estaría un interés por parte del gobierno provincial en promover un modelo de comunicaciones guiado por capitales privados, en desdén de uno público o comunitario. Después de todo, a nivel mundial internet y las TIC están ligados a intereses de ganancia capitalista en el marco de un modelo neoliberal. Mendoza misma dijo que a la población hay que enseñarle “que el Estado está, pero hasta ahí”. Pareciera que en Cusi Cusi internalizaron y reprodujeron este mensaje. ¿Qué rol tendrá el Estado en los próximos años en contextos como este? 

Bibliografía de la ponencia

Bibliografía 

Aretxaga, B. (2003). Maddening States. Annual Review of Anthropology, 32: 393-410.

Asad, T. (2008). ¿Dónde están los márgenes del estado? Cuadernos de Antropología Social, 27: 53-62. 

Das, V. y Poole, D. (2008). El Estado y sus márgenes. Etnografías comparadas. Cuadernos de Antropología Social, 27: 29-52.

Gobierno de Jujuy (04 de mayo de 2019a). Subcomisaría e Internet público y gratuito en Cusi Cusi. Prensa Gobierno de Jujuy. Recuperado de: https://prensa.jujuy.gob.ar/subcomisaria-e-internet-publico-y-gratuito-cusi-cusi-n55801 

Gobierno de Jujuy (25 de julio de 2019b). Conectividad para cuatro comunidades más de la Ruta 40. Prensa Gobierno de Jujuy. Recuperado de: https://prensa.jujuy.gob.ar/2019/07/25/conectividad-para-cuatro-comunidades-mas-de-la-ruta-40   

Graeber, D. (2006). Beyond Power/Knowledge an exploration of the relation of power, ignorance and stupidity. Conferencia Malinowski, LSE, 25 Mayo de 2006.

Periódico Lea (4 de mayo de 2019a). En Cusi Cusi, el gobernador Morales inauguró subcomisaría e Internet público. Periódico Lea. Recuperado de: https://www.periodicolea.com.ar/2019/05/04/en-cusi-cusi-el-gobernador-morales-inauguro-subcomisaria-e-internet-publico/ 

Rockwell, E. (2009). La experiencia etnográfica. Historia y cultura en los procesos educativos. Buenos Aires: Paidós.

Sahlins, M. (2011). La ilusión occidental de la naturaleza humana. México: FCE.

Scott, J. (1998). Seeing Like a State: How Certain Schemes to Improve the Human Condition Have Failed. New Haven y London: Yale University Press. 

Shore, C. (2010). La antropología y el estudio de la política pública: reflexiones sobre la “formulación” de las políticas. Antípoda, 10: 21-49.